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Reportaje:AIRE LIBRE

Un accesible 'tresmil'

Paseo hacia la cima de Cataluña en Vall Ferrera

Veinte kilómetros a través de pueblos y bosques pirenaicos llevan al punto de salida para subir a pie, y sin escalada, los 3.143 metros de la Pica d'Estats, cuya silueta se refleja en el lago a sus pies.

Los 3.143 metros que la Pica d'Estats le araña al cielo se dejan ascender, a partir del mes de mayo y hasta finales de octubre, sin necesidad de ser un montañero profesional. Para alcanzar el techo de Cataluña hay que cruzar la veintena de kilómetros que atraviesa Vall Ferrera, el más tranquilo, aislado y desconocido valle de esta zona pirenaica.

Sin la fama turística de otros colindantes -Arán, Boí, Àneu o Cardós-, Vall Ferrera es una maravilla natural aún por descubrir para muchos, enclavada en la comarca leridana del Pallars Sobirà. Debe su nombre a las minas de hierro que antaño constituían su principal fuente de riqueza.

Tomar la carretera L-510, que nace a la diestra del cruce de la Fábrica (rotonda que antes albergaba una harinera) tras dejar Llavorsí, es como penetrar en otro mundo, donde el tiempo parece haberse detenido, siguiendo el cauce del Noguera de Vall Ferrera. Así lo ponen de manifiesto pequeñas villas como Araós, con su bella ermita de Sant Francesc, de origen visigótico. Desde allí parte una de las excursiones más fascinantes, por un camino de herradura que conduce a Virós, bosque emblemático que cobija un conjunto de cuatro bordas (caseríos de piedra) y una coqueta ermita prerrománica, Sant Lliser. Quien desee pernoctar en el corazón de este bosque puede hacerlo en el refugio Gall Fer, punto de partida a las cimas del Cubil o el Mànega.

Tras Araós, la ruta ascendente hacia la Pica (así se la conoce de forma coloquial) pasa sucesivamente por Ainet de Besan, con sus caseríos agrupados en bloques escalonados, y Alins, cuyo Ayuntamiento muestra junto a la puerta un llamativo cuenco de hierro, de 600 kilos de peso, procedente de una antigua fragua, único vestigio que se conserva en la zona. Por una empinada senda se llega a la colina de Sant Quirc, que debe su nombre a la ermita románica que la corona. Desde allí se contempla una de las mejores panorámicas del valle... y de Alins, enmarcado por la arcada de la capilla.

Dos pueblos y rutas a pie

Un poco más al norte está el último pueblo, hoy día dividido en dos. En la zona más nueva, Àreu, pueden visitarse una antigua serrería de madera, un molino harinero y una central hidráulica que hasta no hace muchos años aún abastecían a sus habitantes. El núcleo antiguo, La Força, tiene su principal joya arquitectónica en la iglesia de Sant Feliu, situada en lo alto, como una atalaya sobre un valle en el que los tonos verdes se ven absorbidos y amplificados por los cambios de luz.

En La Força acaba la carretera asfaltada y continúa otra forestal, de unos 10 kilómetros, accesible en coche, que lleva hasta el Pla de Boet, espectacular circo verde adornado con un río y un puente. Un entorno ideal para un picnic en familia.

Actualmente no está permitida la acampada, pero sí pernoctar (entre las ocho de la tarde y las ocho de la mañana) a quienes desean hacer senderismo o montañismo por la zona.

Boet es el punto de partida de un sinfín de rutas hacia los colosos que lo rodean: Monteixo (2.905 metros), Salbria (2.790 metros), Baborte (2,938 metros)..., y, cómo no, la Pica d'Estats. La ruta hacia ella parte del refugio de Vall Ferrera, señalizado junto al puente de la Molinassa, cerca del aparcamiento donde muere la carretera.

La ascensión (sin escalada) pasa por el refugio de Cap de Collet, el barranco de Sotllo, el lago d'Estats -sobre el que suele reflejarse la Pica como si ésta se mirara en un espejo- y el pico de Riufred, último escollo antes de acometer la conquista del cim de Cataluña (se calculan unas ocho horas entre subir y bajar), majestuoso colofón a este recorrido por las verdes entrañas de Vall Ferrera.

Existe una ruta alternativa, más corta, conocida entre los alpinistas como vía Gabarró. Se tarda entre seis y siete horas en llegar a la cima, pero presenta tramos más complicados, y pasa por los lagos Areste y Fons y por la Punta Gabarró, desde la que se accede a la Pica.

GUÍA PRÁCTICA

Cómo ir- Desde Lleida, por la C-1.313 hasta Balaguer. Seguir por la C-147, que pasa por Tremp y La Pobla de Segur, y luego por la N-260 hasta Sort y Llavorsí, para continuar por la L-510, que atraviesa Vall Ferrera.Dormir- Hotel Vall Ferrera (973 62 43 43). Martí, 1. Àreu. La habitación doble, 46,62 euros. Apartamento para cuatro personas, 54 por noche.- Hotel Montaña (973 62 44 11). Plaza Mayor. Alins. La doble, 36 euros.- Casa Besolí (973 62 44 15). En Àreu. Residencia de payés. La doble, 40.Comer- Salòria (973 62 43 41). PlazaMayor, s/n. Alins. Menú, 11 euros.- Casa Fusté (973 62 43 38). Santa Anna, 11. Ainet de Besan. Menú, 15.- Can Nadalet (973 62 20 83).En Tirvia. Menú, de 11 a 13 euros.Excursiones e información- Farré (973 62 43 53 y 609 35 79 26). Rutas: medio día, 15 euros; un día,21 euros.- Ayuntamiento de Alins (973 62 44 05).- Turismedia (www.turismedia.com).- www.alins.ddl.net/eimvallferrera.- Oficina de turismo Pallars Sobirá (973 62 10 02).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de abril de 2005

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