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Aulas

La Universidad de Cádiz imparte clases de Astronomía desde la NASA por videoconferencia

"Buenos días desde aquí. Buenas tardes para vosotros". El profesor Rafael Millán Gabet saluda de esta forma a los alumnos del curso de doctorado Principios de óptica aplicados a la Astronomía. Los estudiantes le escuchan desde el campus de Puerto Real (Cádiz). Él les habla desde Pasadena (California, Estados Unidos), concretamente, desde el Michelson Science Centre, donde trabaja como científico para la NASA. Les separan miles de kilómetros y nueve horas de diferencia horaria. Les une un sistema de videoconferencia, base fundamental de este seminario, que ahonda en los misterios todavía no desvelados para investigar las estrellas y los planetas.

El curso forma parte del programa de doctorado Astronomía, Geodesia y Geofísica, que se imparte en la Universidad de Cádiz, con la coordinación del profesor Manuel Berrocoso. Los nueve alumnos, licenciados en Matemáticas y Física, cuentan con las lecciones de Millán Gabet y con actividades virtuales para completar sus conocimientos en esta materia.

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La colaboración con la NASA surgió de una amistad. El profesor Eduardo Blanco, uno de los responsables del curso, conocía al científico español Rafael Millán Gabet del tiempo compartido juntos en la Universidad de Harvard, donde ambos completaron sus estudios. Blanco supo que Millán trabajaba para la NASA y le propuso participar en el doctorado. "No lo dudó y su colaboración está resultando todo un lujo porque él está en permanente contacto con todas las novedades de investigación en Astronomía que se están aportando desde los laboratorios norteamericanos", asegura.

Los estudiantes reciben las lecciones en las instalaciones del Centro Integrado de Tecnologías de la Información (CITI). En una gran pantalla, Rafael Millán expone delante de una cámara su clase mediante una presentación informática que él maneja desde California y que también se ve en una pizarra del aula en Puerto Real. El científico también tiene un monitor desde el que puede ver a los alumnos. "Si no fuera por las nuevas tecnologías, no podríamos contar con él", explica Eduardo Blanco.

"Él da este seminario a las 8.00 en Estados Unidos (17.00, en España), justo antes de empezar a trabajar. No puede viajar hasta aquí y, de esta forma, resolvemos esa imposibilidad del traslado".

La última clase, hasta hoy, la impartió el pasado viernes. Los estudiantes recibieron nociones sobre las fuentes de ruido que inciden en los sistemas ópticos que se dedican a la astronomía. Previamente, Rafael Millán pudo dar algún detalle de las últimas novedades en las que ha avanzado la NASA. Por primera vez en la historia, los científicos han logrado una observación directa de un exoplaneta, es decir, un planeta fuera del sistema solar. La técnica utilizada ha sido la de transición. Se ha detectado cuando el planeta pasaba por detrás de la estrella que lo iluminaba. "Es una aplicación que se le podía haber ocurrido a un niño de diez años", confiesa el profesor.

Los alumnos tienen turno de preguntas y puede conversar con el científico que está a miles de kilómetros. También le pueden entregar sus actividades para que se las corrija. Rafael Millán recibe semanalmente la tarea encargada a los estudiantes. La última ha sido dar respuesta a un extenso cuestionario. "Esta semana he estado algo liado pero anoche tuve oportunidad de observar por encima algunos de vuestros ejercicios y os puedo anticipar que están muy bien", les adelanta al comienzo de la clase.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de abril de 2005