Maragall llama a vencer los recelos por el ingreso de Turquía en la UE

El presidente pide que Duran no haga una lectura confesional de Europa

Ni los costes para la agricultura catalana ni una eventual pérdida de los fondos de cohesión europeos deben ser motivo para que Cataluña se oponga a la entrada de Turquía en la Unión Europea. Así lo defendió ayer el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, tras entrevistarse en Ankara con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, a quien transmitió el "total apoyo" no sólo de Cataluña, sino de "todos los partidos españoles", al ingreso de su país en la UE.

A juicio de Maragall, no cabe duda de que abrir las puertas -y las arcas- de Europa a un gigante como Turquía, con 70 millones de habitantes y una renta per cápita casi cuatro veces inferior a la española, comportará "costes", pero el presidente hizo un llamamiento a tener en cuenta también los beneficios. "Aunque pueda parecer muy descarnado, el cálculo entre costes y beneficios es totalmente positivo para Cataluña, por eso debemos defender la entrada de Turquía en la Unión Europea", afirmó.

Los problemas de los productores de avellana de Tarragona por la competencia de Turquía son un ejemplo de los conflictos que pueden agravarse con la adhesión de este país, pero Maragall los minimizó asegurando que los sectores perjudicados pueden no serlo tanto "si los costes se asumen con una distribución del tiempo bien estructurada".

El presidente no tuvo una receta tan clara para el líder de Unió Democràtica, Josep Antoni Duran, uno de los políticos españoles que más tenazmente se han opuesto a la adhesión de Turquía a la UE, con el argumento de que en Europa ya hay "bastantes" inmigrantes de cultura islámica. "Espero que evolucione", dijo de él Maragall antes de pedir al conjunto de la democracia cristiana europea que deje de hacer una "lectura confesional" de la ampliación de Europa hacia el este y el sur.

A juicio de Maragall, países como Turquía son claves para crear un "eje mediterráneo" en el seno de la UE que sirva para "contrarrestar" la influencia de los países del norte y de los recién integrados del este de Europa. En rueda de prensa, el presidente de la Generalitat lamentó que esta ampliación haya situado a Cataluña y a España "en un extremo alejado del centro estratégico de toma de decisiones".

Para empezar a crear este eje, y aunque falten al menos 10 años para el ingreso efectivo de Turquía en la UE, Maragall logró ayer el acuerdo en firme del primer ministro turco de que el país euroasiático participará en la cumbre euromediterránea que se celebrará el próximo otoño en Barcelona. El presidente de la Generalitat avanzó que el encuentro se celebrará el 27 y 28 de noviembre, con la participación de los 25 miembros de la UE y 13 países del entorno mediterráneo, entre ellos Turquía y la Autoridad Nacional Palestina.

La agenda de Maragall se completó ayer con una entrevista con Yasar Yakis, presidente de la comisión parlamentaria turca que negocia la adhesión. Maragall sacó una conclusión optimista del encuentro. Dijo que el inicio de las negociaciones ha generado un "clima de cambio imparable" en ese país y lo comparó con el que vivió Españapor el mismo motivo.

Sobre la firma

Miquel Noguer

Es director de la edición Cataluña de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha trabajado en la redacción de Barcelona en Sociedad y Política, posición desde la que ha cubierto buena parte de los acontecimientos del proceso soberanista.

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