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Elecciones en el PaísVasco

El Gobierno emplaza a ETA a dejar las armas si quiere hablar

La banda irrumpe en la campaña con una propuesta para abrir una negociación

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero recurrió ayer a su conocida doctrina para responder a la propuesta de ETA de abrir una negociación, recogida en una entrevista publicada por el diario en euskera Berria. "No habrá ningún tipo de conversación mientras ETA no abandone las armas", aseguraron en La Moncloa. El Ejecutivo interpreta la propuesta de ETA como un nuevo intento de estar presente en el debate de las elecciones vascas.

El pasado 15 de enero, el presidente del Gobierno expresó en San Sebastián (Guipúzcoa) su disposición a hablar con el brazo político de ETA, Batasuna, si la banda armada anunciaba el cese del terrorismo. El pronunciamiento de Zapatero se produjo un día después de que Batasuna, en un comunicado, expresara su disposición a que el "conflicto vasco" se dirima por vías pacíficas y se ofrecía como interlocutor ante el Gobierno socialista.

Pero en los dos meses y medio transcurridos desde esa fecha, ETA no ha mostrado su disposición a abandonar las armas. Dos días después del pronunciamiento de Zapatero, la banda armada hacía explotar un coche bomba en Getxo (Vizcaya) y desde entonces no ha dejado de actuar, de forma intermitente, aunque sin provocar víctimas mortales. Asimismo, en sus comunicados, ha hecho caso omiso de la exigencia del presidente del Gobierno.

Paralelamente, las Fuerzas de Seguridad han realizado numerosas detenciones de dirigentes y militantes de ETA y han impedido, con su actuación, la comisión de varios atentados. El Ejecutivo no descarta que haya disensiones en la dirección de la banda, pero el hecho es que no hay una decisión clara de abandonar el terrorismo.

En estas condiciones, el Ejecutivo interpreta el pronunciamiento de ETA en el diario Berria como una pretensión de la banda de tener presencia en la campaña electoral vasca, como lo ha intentado otras veces. "ETA quiere, en el marco de la campaña electoral vasca, tenernos entretenidos hablándonos de un conflicto que nosotros no tenemos", dijo ayer el presidente del Senado y secretario general del PSE-EE alavés, Javier Rojo.

En cualquier caso, ETA admite en su entrevista que está "intentando abrir" una vía de negociación con el Gobierno socialista, aunque precisa que, por ahora, "no hay nada en marcha". Los dirigentes de la organización terrorista han elegido en esta ocasión expresarse directamente, en una entrevista al diario Berria, sucesor de Egunkaria (cerrado judicialmente) y único que se edita en euskera, y han elegido cuidadosamente el momento de pronunciarse: la víspera de que Zapatero inicie en San Sebastián el primero de sus mítines electorales en las tres capitales vascas, y no como se esperaba el Aberri Eguna (Día de la Patria vasca) que se celebró el domingo de Resurrección.

Los terroristas desvelan también que han enviado cartas a las embajadas radicadas en Madrid para reclamar la implicación de las instituciones europeas en la solución del "conflicto" vasco. Éste, precisan, sólo se solventará a través de "un acuerdo entre los agentes vascos", como propugna la propuesta de Anoeta que Batasuna presentó en noviembre. Los etarras no tienen empacho en hacer campaña en favor de Batasuna cuando se está dilucidando si podrá concurrir a las elecciones a través del Partido Comunista de las Tierras Vascas. Aseguran que la ilegalización ha provocado "heridas" en la izquierda abertzale y piden el voto para "fortalecerla", aunque sin precisar a qué candidatura hay que hacerlo.

El portavoz del PNV, Joseba Egibar, dijo que ETA busca con esta declaración "hacerse un hueco" en la campaña y aseguró que es "muchísimo mejor" que lo haga en una entrevista que con "otro tipo de acciones". El secretario general de EA, Unai Ziarreta, recalcó que la banda ya no tiene espacio en la vida política vasca, por lo que su irrupción era "previsible".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de abril de 2005