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MORTALIDAD HOSPITALARIA

El fiscal no ve delito en el informe de la inspección sobre el hospital de Leganés

Lamela afirma que se han detectado tratamientos "extremadamente raros" en las urgencias

La Fiscalía de Madrid no ve "infracción penal" imputable a nadie en los dos informes que por ahora le ha remitido la Consejería de Sanidad de Madrid sobre una supuesta mala praxis cometida en las urgencias del hospital madrileño de Leganés por sedaciones inadecuadas a pacientes terminales. La Fiscalía, que dirige Manuel Moix, negó ayer que Sanidad le hubiera enviado los historiales clínicos de 25 pacientes a los que supuestamente se habrían administrado "sedaciones dudosas o inadecuadas". El fiscal está a la espera de que una comisión de expertos analice y dictamine sobre esos 25 casos.

El caso de las supuestas sedaciones inadecuadas o excesivas en el hospital de Leganés ha sido destapado por el propio consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela. A mediados de marzo, Lamela remitió al fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, sendas denuncias -anónimas- en las que se daba cuenta de supuestos casos de mala praxis en los tratamientos paliativos a enfermos terminales.

De momento, Sanidad sólo ha enviado al fiscal dos informes sobre sendas investigaciones hechas por inspectores en las urgencias del hospital en 2003 y a mediados del pasado marzo. El informe 2003 fue elaborado por los inspectores tras un informe interno que también avisaba de la posible existencia de muertes excesivas en las urgencias por sedaciones inadecuadas. Los inspectores archivaron la investigación hecha en 2003 por entender que no había irregularidades en los tratamientos paliativos que se aplicaban en las urgencias.

El otro informe remitido a la fiscalía es de marzo de este año (fue elaborado a raíz de destaparse de nuevo el caso). En él, los inspectores hablan de "irregularidades administrativas" y "caos organizativo" en la gestión de las urgencias pero concluyen que "no se puede afirmar ni descartar" que haya habido mala praxis en las sedaciones. Del análisis de ambos informes, señalaron ayer fuentes de la fiscalía, no cabe deducir ninguna "infracción penal". La Fiscalía admite que Sanidad también le ha enviado un escrito informándole de que se ha creado una comisión de expertos para que analicen y dictaminen sobre 25 casos de pacientes tratados en las urgencias en los que se observa "una sedación inadecuada".

Interrogatorios

"A la Fiscalía no se han remitido historiales clínicos de ningún enfermo", señalaron ayer fuentes de la investigación, que añadieron: "Estamos esperando a que la comisión analice esos casos y nos envíe un informe con las conclusiones. En función de lo que diga ese informe, se verá si, en su caso, se cita para interrogarles a los médicos que trataron a esos 25 pacientes, porque no estamos hablando de un solo médico, son muchos".

Un portavoz de Sanidad declaró ayer que "ni el fiscal ni el consejero están cualificados para valorar, mientras no dictaminen los expertos, si ha habido o no mala praxis médica en las urgencias del hospital de Leganés",

Lo que sí tiene ya previsto la fiscalía es citar a los inspectores que elaboraron en marzo el informe en el que se habla de "irregularidades administrativas" en las urgencias y cuya conclusión es que, de momento, no cabe afirmar ni descartar mala praxis en los tratamientos paliativos.

El Consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, indicó ayer que lo que su departamento ha remitido a la fiscalía es un parte de incidencias elaborado en 2004 por la Comisión de Mortalidad del hospital de Leganés y que alude a casos de pacientes a los que se aplicó un tratamiento supuestamente inadecuado. "Los papeles son ciertos y han sido aportados a la Fiscalía", señaló ayer Lamela en una comparecencia ante la prensa. A principios de mes, tuvo conocimiento, a través de la Comisión de Mortalidad del Severo Ochoa, de que en este hospital había "indicios extremadamente raros", según explicó el consejero.

Comisión de mortalidad

Los informes elaborados por la Comisión de Mortalidad señalan que en al menos 25 casos la sedación a los pacientes fue "inadecuada". "Las denuncias no son falsas. Y ahora se está empezando a demostrar", aseguró Lamela. El consejero se refiere a las dos denuncias anónimas que él remitió a la fiscalía y que aludían a una alta tasa de muertes en las urgencias de Leganés por aplicación de dosis de sedaciones excesivas. Las denuncias indicaban que al menos 400 pacientes habían recibido altas dosis de calmantes en los últimos tres años. Lamela también dijo ayer que no había querido hacer públicos antes los informes de la Comisión de Mortalidad por prudencia y para no crear alarma social. Los informes a los que alude son actas de la Comisión de Mortalidad, fechada una de ellas el 6 de octubre de 2004, en la que se enumeran casos de pacientes que supuestamente han sido víctimas de sedaciones inadecuadas.

"Los informes de la Comisión de Mortalidad indican que se trata de enfermos", precisaron ayer fuentes sanitarias, "en coma reactivo; otros con accidentes cerebrovasculares, de enfermos de alzheimer e incluso de una mujer que fue ingresada con una infección grave de vejiga", apuntaron dichas fuentes. "En los historiales clínicos de esos pacientes no hay nada que justifique la sedación", agregaron. "Pero no queremos prejuzgar, sino que tendrán que ser los expertos los que determinen si hubo irregularidades o no", subrayaron.

El caso del supuesto exceso de dosis de sedaciones en Leganés ha desatado un gran malestar entre los trabajadores y el personal médico del hospital, que están desarrollando paros contra la decisión de Lamela de relevar de sus cargos a toda la cúpula directiva del centro y de destituir al médico coordinador de las urgencias, Luis Montes. Tras ser relevado del cargo, Montes ha asegurado que volvería a actuar igual.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de abril de 2005