LA INVESTIGACIÓN DEL 11-M

El presidente de la comisión del 11-M reprocha al PP que no se sume al consenso

Los grupos amplían el plazo de enmiendas a las recomendaciones, que se votarán el martes

Seis grupos parlamentarios (PSOE, CiU, ERC, PNV, IV y Mixto) trataron ayer, sin éxito, de convencer al PP para que se sume a un listado de recomendaciones al Gobierno que la comisión del 11-M quiere dejar plasmadas por escrito cuando está a punto de cumplirse un año de la matanza terrorista de Madrid. El PP rechazó la petición con argumentos formales. Prefiere que se haga sólo una declaración institucional en el pleno del Congreso. Aún así, los demás grupos han concedido a los populares una prórroga, hasta el lunes por la tarde, para que enmienden el documento y lo apoyen. Paulino Rivero, presidente de la comisión, censuró al Grupo Popular por ser el único que "no ha expresado su voluntad de llegar a un acuerdo".

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Un apesadumbrado Paulino Rivero (Coalición Canaria) compareció para dar cuenta de la división total vivida ayer, en la reunión que celebró la comisión del 11-M, entre el PP, por un lado, y todos los demás, por otro. "Está faltando sosiego", señaló. "No estamos hablando de cuestiones polémicas, como el tratamiento de la información que hubo entre el 11 y el 14 de marzo. La efeméride del 11-M es muy importante. Estamos de acuerdo en el fondo, que son las medidas, y no parece muy razonable que centremos el problema en las formas. El PP es el único grupo que no ha expresado claramente su voluntad de llegar a un acuerdo", se quejó Rivero.

Los populares rechazan estas recomendaciones apoyadas por los otros seis grupos (Coalición Canaria queda fuera porque Rivero permanece en la neutralidad). Señalan que lo único razonable, para conmemorar el aniversario, es una declaración institucional del pleno. Los demás grupos no rechazan esta posibilidad, pero quieren reforzar esa muestra de unidad con las recomendaciones preliminares sobre cómo mejorar la seguridad y el tratamiento a las víctimas.

Respecto a la forma en que se ha elaborado, el PP alega que no ha sido convocado a ninguna de las reuniones entre todos los demás. "No puedes ir a una boda si no te invitan", se quejó Vicente Martínez Pujalte, portavoz del PP. Los socialistas explican que el principal partido de la oposición tiene el texto desde el jueves, algo que admite Pujalte, y no ha querido hacer ninguna aportación.

Poco a poco, con aportaciones de todos, del texto se han retirado las afirmaciones más críticas con la gestión del Gobierno anterior. Se han recortado hasta 10 folios para dejar sólo las propuestas concretas de futuro en las que están todos de acuerdo, incluido el PP. Pero los populares se niegan a discutir el texto. Ante esta situación, los demás grupos decidieron presentar ayer en el registro este documento, firmado por seis grupos, cuyos portavoces comparecieron conjuntamente como muestra de unidad. Todos dicen tener interés, sin embargo, en dificultar al máximo la negativa final del PP. Por eso le han dado un plazo hasta el lunes para que aporte las modificaciones que desee al texto o una versión alternativa, si lo prefiere. Pero el martes, pase lo que pase, se votará algún documento, sea unitario o rechazado por el PP.

Tiempo de balances

"Nada impedía al PP que se sumara desde el primer momento. Se lo hemos ido dando en cuanto lo íbamos modificando", aseguró el socialista Álvaro Cuesta. Jordi Jané, de CiU, se mostró tan preocupado como Rivero: "El 11-M va a ser tiempo de balances, queramos o no. Los ciudadanos nos van a preguntar: ¿han llegado a algo en la comisión? Y no podremos decir, como excusa formal, que aún no tenemos nada porque no hemos acabado los trabajos. Algunos creemos que debemos hacer aportaciones en positivo. Esto [el texto] es un mínimo común denominador. No queremos excluir al PP. Aún tenemos tiempo".

Joan Puig, de ERC, dijo que el PP "tiene una última oportunidad" el lunes, aunque se mostró pesimista porque este partido "nunca ha querido el consenso". Emilio Olabarria, del PNV, muy enfadado, señaló que la versión final del texto, que ya sólo contiene medidas, "no es el documento de ninguno, es el de todos. No hay dos bloques, hay siete, y uno de ellos se ha desmarcado". Gaspar Llamazares (IV) señaló que el texto, cuando se vote en la comisión, "tendrá valor político, no jurídico, le guste o no al PP". José Antonio Labordeta (CHA) criticó a los populares por su "intento constante de desprestigiar a la comisión".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0002, 02 de marzo de 2005.

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