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Editorial:

Vascos y vascas

La encuesta publicada ayer por EL PAÍS pronostica mayoría absoluta para el tripartito que preside Ibarretxe (PNV-EA-IU) en las autonómicas del 17 de abril. La no presencia de Batasuna favorece ese objetivo del lehendakari por dos vías: con los mismos votos de hace cuatro años, el tripartito obtendría ahora al menos tres de los siete escaños de la formación de Otegi, por mero reparto matemático; además, parece existir un trasvase de votos del partido de Otegi al de Ibarretxe, y quizás tambien al de Madrazo.

El panorama resultante es similar al existente, con algunas novedades. La primera, que Ibarretxe no necesitaría ya de Batasuna para ganar votaciones como la que aprobó su plan el 30 de diciembre. Otra, que la subida del PSE (cinco escaños más) no sería sólo a costa del PP (dos menos), lo que tal vez anuncie una cierta porosidad entre los dos grandes bloques. IU podría en teoría inclinar la balanza del otro lado, conformando una mayoría PSOE-PP-IU (38-39 escaños sobre 75); pero es una hipótesis poco verosímil: Madrazo sólo daría el salto si hubiera una mayoría constitucionalista clara. Es decir, si PSE-PP superasen a PNV-EA.

Esa posibilidad es remota, a la vista de la reserva que suponen para Ibarretxe los antiguos votantes de Batasuna, pero no del todo descartable, según el sondeo, ya que la distancia es de uno o dos escaños. La condición para ello sería una campaña que movilizase a los electores que en las generales votan a los partidos constitucionalistas, pero que se abstienen o votan nacionalista en las autonómicas. En las generales de hace un año, PP y PSOE sumaron en Euskadi 150.000 votos más que la coalición PNV-EA. Esa movilización del voto constitucionalista ya se produjo en las autonómicas de 2001, pero entonces hubo una paralela del voto nacionalista, que ganó seis escaños. Está por ver, sin embargo, si el mensaje victimista y de unidad nacionalista "contra Madrid", que tan buen resultado dio a Ibarretxe hace cuatro años, será eficaz contra Zapatero, que aparece muy bien valorado en el sondeo.

Otros datos de interés son la alta valoración de Ibarretxe por su electorado, muy superior a la de los otros candidatos a lehendakari por los suyos; la preferencia por la autonomía antes que por la independencia, incluso entre los votantes del PNV; la ligera mayoría en contra que suscita el plan Ibarretxe, compatible, sin embargo, con una también mayoritaria disposición a participar en el referéndum que se ha comprometido a convocar. Y un dato muy significativo: en los tres territorios son mayoría quienes consideran conveniente un cambio de partido gobernante en Ajuria Enea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de febrero de 2005