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Reportaje:

Un documental recupera la memoria histórica del barrio de Sant Antoni

El trabajo recoge los recuerdos y testimonios de los vecinos

Carros cargados de barriles de cerveza Moritz, los talleres que antaño llenaban la avenida de Mistral, tranvías llenos, la concurrida avenida Paral·lel, las tardes de domingo en el cine Florida, los puestos de mármol del mercado... Son algunas de las imágenes que evocan los testimonios que protagonizan Antonet del meu cor!, un documental producido por la Xarxa Comunitària de Sant Antoni.

El documental, cuyo título forma parte de la letra del Cuplé dels Tres Tombs, fue presentado ayer con motivo de la fiesta mayor del barrio y va acompañado de una exposición fotográfica en el centro cívico Les Basses. Con los testimonios como única narración, el trabajo se remonta a la Barcelona de las murallas, cuando los payeses entraban a la ciudad con sus cosechas por el portal de Sant Antoni. El mercado, que fue la primera edificación de hierro de la ciudad, aparece constantemente, pero más como presencia ineludible que como protagonista. Los testigos evocan, y se muestra en fotos, que los puestos exteriores ocupaban antiguamente todas las calles colindantes y, sobre todo las mujeres, explican la cola que se formaba "cuando no había neveras y se compraba cada día".

Araceli Casado, voluntaria de la Xarxa Comunitària, explica que el documental se comenzó a gestar hace justo un año. La vida de los niños en la calle o la Guerra Civil, cuando los vecinos del barrio se resguardaban en los refugios de la calle de Vilamarí y en lo que hoy es la estación de metro de Rocafort, aparecen también en la película, como los almacenes de barato La Esperanza -¡que abrían en domingo!-, las lecherías con las vacas en la parte trasera, las botillerías o la revolución que supuso la inauguración del ambulatorio de la calle de Manso. "Menudo cambio de paisaje, hemos pasado de aquello a ser una zona puntera en material de informática", afirma uno de los testigos, Josep Pardo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de enero de 2005