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CATÁSTROFE EN ASIA

Tailandia prohíbe a los familiares de los turistas acceder al área de la tragedia

La policía tailandesa ordenó ayer a los familiares, amigos y voluntarios que buscan a los miles de extranjeros desaparecidos por el maremoto mantenerse fuera de las áreas afectadas, incluidos los tanatorios instalados en templos. "Con el fin de prevenir la manipulación de evidencias y la obstrucción en la recogida de ADN para la identificación de cuerpos, y prevenir las infecciones entre extranjeros, amigos, familiares y voluntarios, deben abstenerse de visitar las zonas afectadas por el tsunami, templos, mezquitas y todos los centros operativos y de autopsias", indica la policía en un comunicado.

La orden, que cita "todas las zonas afectadas", contrasta con la presencia de decenas de miles de tailandeses y turistas extranjeros que continúan con sus vacaciones en la playa de Patong, en la que perdieron la vida cientos de personas, la mayor parte extranjeros.

Cientos de occidentales, tailandeses y ciudadanos de otras naciones asiáticas emprendieron esta semana una desesperada búsqueda de familiares y amigos por los hospitales, centros de emergencia y tanatorios de la región.

El Ministerio del Interior tailandés señaló ayer que hay 5.046 muertos confirmados, incluidos 2.461 turistas, aunque redujo hasta 3.810 la cifra de desaparecidos, entre ellos al menos 1.600 extranjeros, la mayoría europeos. En los establecimientos hoteleros de las provincias de Phuket, Phang Nga y Krabi había al menos 100.000 turistas extranjeros, sobre todo europeos, cuando se produjo el maremoto, indicó el Ministerio del Interior.

Muestras de ADN

Más de 300 forenses de 19 países, a los que hoy se unirán cuatro agentes de la Policía Científica española, recogen muestras de ADN a los miles de cadáveres concentrados en los tanatorios improvisados instalados en tres templos budistas de la región. Tan sólo en el templo de Yan Yao, en el centro de la localidad de Takua Pa, unos 140 kilómetros al norte de Phuket, están depositados cerca de 1.500 cadáveres, que los forenses y sus cientos de ayudantes tratan de preservar en contenedores frigoríficos.

"Si realizar la prueba de ADN es difícil, imagine lo que representa examinar más de 10.000 muestras", apuntó la jefa del departamento forense de la policía tailandesa, Pornthip Rojanasunand. Las tareas de identificación y de recogida de muestras de ADN se han visto complicadas por los errores. Varios equipos de forenses comenzaron ayer a exhumar cuerpos sin vida después de descubrir que al menos 300, la mayoría de asiáticos, fueron erróneamente identificados durante los primeros días que siguieron al maremoto del pasado 26 de diciembre.

"Los funcionarios locales se equivocaron al poner las etiquetas a los cadáveres y tenemos ahora el problema de la exhumación, y de intentar identificarlos correctamente", explicó la forense.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de enero de 2005