CATÁSTROFE EN ASIA

Europa busca a sus turistas desaparecidos

Entre los españoles hay doce heridos y no se tiene constancia de ninguna muerte

El maremoto ha sorprendido a miles de europeos en los mares del sur asiático. Decenas de ellos han muerto. Y cientos se encuentran desaparecidos. En cuanto a los españoles que permanecen en la zona afectada, sólo una docena resultaron hospitalizadas en Tailandia -10 en la isla de de Phuket y dos en Surat Thani-. Ninguno de los heridos revestía gravedad, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores. A lo largo del día no llegó información alguna respecto a seis españoles posiblemente desaparecidos en Tailandia. Pero el ministerio no tenía constancia de que se hubiera producido ninguna muerte entre los españoles. Los familiares, desde España, tenían muchas dificultades para contactar por teléfono con sus allegados.

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En los teléfonos del Servicio de Emergencia Consular del Ministerio de Asuntos Exteriores se produjeron 500 llamadas hasta primeras horas de la tarde para solicitar información sobre el paradero de familiares. "Pero eso no quiere decir que haya 500 españoles en la zona", indicó una fuente de Exteriores, "porque muchas de esas llamadas procedían de gente que preguntaba por las mismas personas. A lo mejor el padre de alguien llamaba primero y después llamaba un hermano o un sobrino".

Una pareja de españoles recién casados logró salvar la vida ante las olas gigantes que arrasaron el sur de Tailandia trepando a la montaña de una isla, donde permanecieron durante 14 horas, informa Efe. La mallorquina María Antonia Puigrós y el valenciano Antoni Martín relataron que se encontraban de luna de miel en la isla de Phi Phi -donde el actor Leonardo di Caprio protagonizó su película La playa- cuando ocurrió la tragedia.

Tuvieron suerte de no alojarse en la primera fila de bungalós de la playa. El matrimonio se encontraba en unos alojamientos situados hacia el interior de la isla cuando, el domingo por la mañana, algo les llamó la atención y subieron al piso segundo del complejo, desde donde resistieron hasta tres tsunamis (olas gigantes provocadas por el maremoto). Pasadas tres horas decidieron, junto a otras doce personas, subir a una de las montañas por temor a que lo peor estuviera por venir.

Ayer, desde San Sebastián, Ana María Legaria trataba de contactar con su hijo, Pedro Flamarique, traductor de 42 años, quien había viajado de vacaciones a Sri Lanka por tres semanas. Horas después de que se produjera el maremoto, Pedro la llamó desde un móvil prestado para decirle que se encontraba bien y que llamase a la madre del amigo para comunicarle que no le había pasado nada tampoco. Pero la comunicación se cortó.

El mismo problema de comunicación tenía David Gómez-Sobrino, profesor de informática de 26 años, a quien el maremoto sorprendió en una playa de Sri Lanka y tuvo que refugiarse en un templo budista. El domingo pudo llamar a la madre pero ayer fue la ONU, organismo para el que trabaja, quien se puso en contacto con ella en Valencia para decirle que su hijo se encontraba bien.

Peor suerte corrieron otros turistas europeos. De los 10.000 británicos que pasaban sus vacaciones en la región, al menos 11 han muerto. En cuanto a escandinavos, 15 perdieron la vida. Tan sólo en la isla tailandesa de Phuket se encontraban 6.000 turistas daneses en el momento de la catástrofe. Unos 2.000 polacos se encontraban en la zona afectada y unos 10 se encuentran desaparecidos. Italianos había unos 5.000, y de ellos han muerto al menos 13 y 100 se encontraban ayer desaparecidos. Una mujer que se identificó como Bárbara y hablaba de Sri Lanka declaró a un medio italiano que el agua potable se estaba agotando y que la gente quemaba cadáveres en las calles para evitar epidemias. En la región había unos 5.000 franceses. Murieron al menos 6, y 16 se encontraban desaparecidos.

El hecho de que se registraran tan pocas víctimas entre los turistas españoles no resulta extraño si se tiene en cuenta que ni siquiera un 5% de los españoles que viajan al extranjero en Navidad elige como destino los mares del sureste asiático, según el presidente de la Asociación Empresarial de Agencias de Viajes Españolas (AEDAVE), José Manuel Maciñeiras.

"En España tenemos una tradición muy intensa de festejar la cena de Navidad. A partir del día 26 es cuando se contrata cualquier destino. Y las vacaciones a partir del 26 son demasiado cortas para un viaje tan largo", señala Jesús Martínez, presidente de la Federación Nacional de Agencias de Viajes . "Hay poca gente que disponga de diez o doce días para ir allí. En vuelo al Caribe vas por 600 euros y en unas ocho o nueve horas. Sin embargo, ir al sur de Asia lleva entre 12 ó 18 horas de vuelo y el billete cuesta más del doble que al Caribe".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de diciembre de 2004.

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