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La Comisión de la Dignidad recomienda el retorno rápido de los papeles de Salamanca

El presidente de Castilla y León descalifica al comité de expertos

Barcelona / Valladolid

La Comisión de la Dignidad recomendó el viernes la rápida devolución de los papeles de la Generalitat del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca para evitar mayor crispación. Parece un intento fallido, ya que el mismo día continuó la polémica de forma viva, y el mismo presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, indicó que los miembros de la comisión de expertos son "una lástima de personalidades del mundo de la cultura".

Tanto desde la Junta de Castilla y León como desde el Ayuntamiento de Salamanca insistieron en que se esforzarán por evitar el retorno de los documentos, descalificaron la independencia del comité de expertos y acusaron al Gobierno de estar supeditado a los intereses del tripartito catalán. Herrera dijo que el dictamen sienta un "peligroso precedente" ya que otras entidades y personas pedirán también la devolución.

Dos de los miembros del comité que el jueves se abstuvieron en la votación del documento comentaron su decisión. El historiador Julio Valdeón (propuesto por la Junta) acusó al presidente del comité, Federico Mayor Zaragoza, de haber actuado con "mucha prisa" y apoyó su abstención en que hicieron lo propio los dos representantes salmantinos. Eugenio García Zarza, propuesto por el Ayuntamiento, afirmó que "el guión estaba escrito de antemano". El historiador señaló que está de acuerdo con los cuatro primeros puntos del dictamen y sólo se opone al último, que hace referencia a la devolución de los papeles a la Generalitat catalana. Valdeón mostró su sorpresa por el hecho de que "personas como García Quintana, que dirigió el Archivo durante varios años y había defendido su continuidad, y otros tres archiveros aceptasen el documento". El historiador y componente de la comisión José Alvarez Junco, sin embargo, destacó la aprobación de la resolución sin ningún voto en contra pues los argumentos eran "abrumadores", al tiempo que hizo un llamamiento a "la cordura".

Joan Rigol, miembro del comité por la Comisión de la Dignidad, resaltó la "absoluta independencia" de la comisión y aseguró que el Gobierno les había indicado que lo que dictaminaran los expertos "se verían moralmente obligados a cumplirlo", por lo que pidió al Ministerio de Cultura que presentara la propuesta al Congreso "antes de que acabe el año". Otro miembro catalán de la comisión, el historiador Borja de Riquer, indicó que la sensibilidad del alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, hacia los archivos se demuestra viendo "el estado en el que tiene el archivo municipal, totalmente abandonado". Los socialistas catalanes, desde la consejera de Cultura, Caterina Mieras, al ministro de Industria, José Montilla, hicieron llamadas a la calma y al respeto al comité. El ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, se mostró satisfecho aunque cauto porque, recordó, ya hubo un acuerdo en 1996 para el retorno de los papeles que no se cumplió. El director del Museo de Historia de Cataluña, Jaume Sobrequés, también se mostró prudente, pero indicó que cuando se devuelvan los documentos le gustaría poder mostrarlos en una exposición temporal en el museo. El portavoz de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, indicó que lo importante es que el archivo sea "accesible" con independencia de dónde esté ubicado y reclamó la pronta digitalización de todos los documentos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de diciembre de 2004