Reportaje:

Repsol YPF redobla su presencia en el Magreb

En Argelia y Libia prueba alianzas con Gas Natural y tiene dominios mineros que equivalen a un tercio del territorio español

Repsol YPF ha situado África, especialmente Argelia y Libia, donde cuenta ya con un dominio minero de extensión equivalente a un tercio del territorio español, entre sus prioridades inmediatas en el área de exploración y explotación de crudo y gas. Y también ha convertido al vecino continente en un banco de pruebas para sus nuevas relaciones operativas y contractuales con su participada Gas Natural (GN), que también lo es de su mayor accionista, La Caixa.

La hispano-argentina ha iniciado proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos en Sierra Leona, Guinea Ecuatorial, Liberia y Marruecos
El contrato de Gassi Touil contempla toda la cadena del gas licuado: desde su exploración y producción, hasta su licuefacción y venta

Repsol YPF y Gas Natural han firmado hace 10 días con las autoridades de Argelia su primera operación conjunta para explorar, producir y comercializar gas natural licuado en la zona de Gassi Touil. Una operación, la mayor suscrita hasta hoy en Argelia por un consorcio internacional, que consolida el liderazgo de la petrolera hispanoargentina en ese país y otorga a GN, por primera vez en su historia, el acceso directo a reservas de gas natural.

La concesión, adjudicada por la estatal Sonatrach mediante un concurso al que se presentaron también BP, Eni, Total y Royal Dutch Shell, se ha producido a los pocos días de la toma de posesión como presidente de Repsol de Antoni Brufau, que desempeñó hasta entonces la presidencia de GN, y de algún modo pone fin a una larga etapa de enfrentamientos entre las dos compañías. Las nuevas reglas de colaboración, sin embargo, se pactaron hace meses y responden, aseguran, a una estrategia "de estudiar y desarrollar conjuntamente, caso a caso, proyectos integrados de gas en los que su unión aporte valor añadido".

De hecho GN está presente desde julio en un bloque de exploración de hidrocarburos junto a Repsol, designada operadora en el contrato, en Gassi Chergui Ouest (Argelia). El proyecto de Gassi Touil, sin embargo, es más ambicioso. Comprende toda la cadena del gas natural licuado (GNL): desde su exploración y producción, hasta la licuefacción y comercialización.

El consorcio que se ha adjudicado el citado bloque de Gassi Touil por 30 años está participado en un 60% por la petrolera y en un 40% por la gasista, y prevé una inversión conjunta de 1.628 millones de euros (2.100 millones de dólares). Repsol YPF y Gas Natural producirán reservas de gas ya descubiertas en las áreas Rhourde Nouss y Hamra, y realizarán trabajos de exploración en la zona adjudicada para descubrir reservas adicionales y llevar a cabo su posterior desarrollo y producción.

El proyecto incluye también la construcción de una planta de licuefacción de gas en el puerto de Arzew y la comercialización conjunta del GNL. Esta planta, que será la primera de capital extranjero y operada por extranjeros en Argelia, tendrá una capacidad de licuefacción de 5,2 bcm (miles de millones de metros cúbicos), cantidad equivalente al 20% del consumo español, si bien se podrá ampliar en el futuro con un segundo tren de licuefacción para optimizar el proyecto. La planta podría comenzar a operar en 2009.

Los dos socios españoles deberán constituir una sociedad para el transporte por barco de ese combustible a plantas regasificadoras de España u otros países. La construcción y financiación de la infraestructura de tuberías para hacer llegar el gas desde los pozoss a Arzew corresponde a Sonatranch.

En Repsol califican de único este proyecto por el monto de las reservas (entre 1.000 y 1.500 millones de barriles de petróleo equivalentes); y porque les proporciona un dominio minero ("y los dominios son el futuro", dicen) de 13.000 kilómetros cuadrados y con buen potencial de explotación.

"Con esta concesión", agregan en la petrolera, "sumamos 40.000 kilómetros cuadrados de dominio minero en Argelia y 180.000 kilómetros entre este país y su vecina Libia. Es decir, nuestro dominio minero en estos dos países, que concentran un tercio de las reservas de petróleo y un 40% de las reservas de gas del continente africano, equivale en su extensión a un tercio del territorio español".

En Repsol YPF resaltan además la seriedad contractual de estos países, las posibilidades de incrementar la producción de hidrocarburos con su tecnología de fragmentación (apertura de varias grietas en los yacimientos y afianzamiento de las mismas para evitar su oclusión), y sus mejores márgenes en relación con otras zonas, aún con menor producción, por la calidad del crudo y del gas.

Repsol obtuvo en 2003 una producción neta total equivalente, en sus concesiones argelinas, de 10,1 millones de barriles de petróleo (27.535 barriles diarios equivalentes), procedentes en su mayor parte del bloque TFT (cooperado con Sonatrach y TotalFinaElf) y en menor media de Issaouane.

El tesoro libio

La producción total operada por Repsol en Libia ascendió en 2003 a 200.000 barriles diarios de petróleo, pero acaba de anunciar que tiene previsto alcanzar en 2008 una producción diaria de 80.000 barriles tan sólo en uno de sus bloques, el NC-186, frente a los 10.000 previstos en el mismo para este año. La hispanoargentina destaca además la alta calidad de este crudo y la rentabilidad del proyecto en extracción con un coste medio por barril inferior al dólar diario.

Repsol ha iniciado proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos en otros países africanos como Sierra Leona, Guinea Ecuatorial, Liberia y Marruecos. Un complemento a los contratos suscritos también en los últimos meses en Irán, Arabia Saudí y países del Golfo, como alternativa al excesivo peso de Latinoamérica.

Doble alternativa al crudo y a Argentina

Repsol YPF, menos favorecida que sus competidoras por la escalada del precio del petróleo este año, está jugando a fondo la baza de su diversificación geográfica y de actividades para aliviar su excesiva dependencia de Argentina y del crudo.

El gas, que supone dos tercios de sus reservas, se ha convertido en punta de lanza de su crecimiento, y junto al refino, que está disfrutando de unos jugosos márgenes (los mayores en 20 años), ha permitido a Repsol presentar unos resultados aceptables, pese a la debilidad del dólar y el fisco argentino, en los nueve primeros meses del año.

La petrolera está explotando a fondo la ventaja competitiva de su experiencia y de su buen posicionamiento en los negocios de gas. Cuenta ya con enormes reservas probadas de gas en Bolivia (1.262 millones de barriles equivalentes de petróleo a finales de 2003) y participa desde hace años en una planta de licuefacción en Trinidad y Tobago cuya producción equivale al 65% del consumo español de gas.

"No, no vamos a convertirnos en una gasista con actividades de petróleo", comentaba hace unos meses un directivo de Repsol YPF. "Lo que ocurre es que hay más oportunidades en la actualidad de explorar y explotar nuevos yacimientos de gas que de crudo en el mundo, que es más fácil traducir a dinero estas reservas, y que el éxito en esta actividad está no sólo en conseguir más gas, sino también en contar con clientes".

De ahí la importancia de los acuerdos operativos e intercambios accionariales que mantiene con Gas Natural. Y la importancia también de África, y en especial el Magreb por su cercanía a Europa y por la calidad y rentabilidad de sus hidrocarburos, en la estrategia de futuro del grupo hispano-argentino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 11 de diciembre de 2004.

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