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Detenido un hombre por la muerte de su esposa, cuya desaparición había denunciado

El marido confesó a la policía que el cadáver yacía en un descampado de Barcelona

José Manuel B. V., de 33 años y vecino de Viladecans, una localidad próxima a Barcelona, denunció el sábado pasado la desaparición de su mujer, M. C. C. C., de 32. Tres días después, el martes, fue detenido bajo la acusación de haberla asesinado después de que la policía hallara rastros de sangre en la vivienda y el coche del matrimonio. Fue entonces cuando José Manuel explicó a la policía dónde se encontraba el cadáver de su esposa. El cuerpo fue encontrado la madrugada de ayer en un descampado a las afueras de Viladecans. Mostraba varios golpes en la cabeza.

José Manuel no tiene antecedentes policiales ni ha sido denunciado por malos tratos. Los vecinos aseguran que las acaloradas discusiones entre ambos en plena calle eran comunes. El matrimonio se instaló el pasado agosto en la avenida Molí de Viladecans. Tiene dos hijos, una niña de cinco años y un bebé de año y medio. Los vecinos hablaban ayer del matrimonio como "una pareja normal, con sus discusiones, algunas muy enérgicas", según el presidente de la comunidad de vecinos, Luis Rubio. A ella la describen como una mujer muy agradable y muy dedicada a sus dos hijos. Rubio comentó que él tenía fuertes reacciones.

El pasado viernes por la noche, algunos vecinos oyeron fuertes golpes procedentes de la vivienda del matrimonio y, según Rubio, uno de ellos alertó a la policía. El sábado por la mañana algunos vecinos, incluido Rubio, vieron a José Manuel en un bar situado junto al inmueble. "Tenía unos arañazos en la cara. Él aseguraba que se los había hecho su hijo pequeño", explica.

El supuesto asesino desayunó en el bar y fue a comprar el pan, como si fuera un día cualquiera. Por la tarde denunció en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Viladecans la desaparición de su esposa. Según fuentes policiales, las primeras pesquisas apuntaban a una desaparición involuntaria de la mujer, por lo que se dio aviso al grupo de homicidios. Algunos vecinos, enterados de la denuncia, empezaron a sospechar: "Había pasado algo. Una mujer no se va por las buenas y deja a dos hijos abandonados", comentó ayer una vecina.

No fue hasta la mañana del martes cuando los investigadores decidieron inspeccionar el domicilio familiar. En él encontraron restos de sangre. También los había en el interior del vehículo que ambos compartían y que posiblemente utilizó el supuesto asesino para deshacerse de la víctima.

Sobre la base de estas pruebas, la policía detuvo al marido, quien, ya en comisaría, declaró de forma espontánea que el cuerpo de su esposa se encontraba a las afueras de Viladecans. Fue hallado en un barranco, tapado con una sábana y cartones. En él se apreciaban varios traumatismos en la cabeza. El marido pasará hoy a disposición judicial. Con este crimen son ya 64 las mujeres muertas a manos de sus maridos o ex parejas en 2004.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de diciembre de 2004