Philippe Starck promete que diseñará "una máquina de generar vida" en el edificio de la Alhóndiga en Bilbao

El diseñador Philippe Starck aseguró ayer que el trabajo que realizará para dar forma al centro de cultura y ocio de la Alhóndiga, en Bilbao, no se parecerá a ninguna de las obras, desde hoteles a tiendas de lujo en las principales capitales del mundo, que ha realizado en su exitosa carrera. Será, dijo, un proyecto lleno de actividades para que la gente se sienta más activa, más alegre, mas sexy, más enamorada. "Será una máquina de generar vida en el centro de Bilbao", prometió ayer en el Ayuntamiento de la capital vizcaína. "Un lugar en el que las personas puedan vivier experiencias formidables".

Starck (París, 1949) ha sido contratado para el diseño de interiores de la vieja Alhóndiga, que contará con 40.000 metros cuadrados de superficie y dispondrá de un presupuesto de 45 millones de euros. Por su trabajo de arquitectura de interior, diseño de mobiliario y grafismo, el Ayuntamiento le pagará tres millones de euros. "No vengo por dinero, ya tengo demasiado, ni por fama. Ya no tengo nada que demostrar; vengo porque será un gran centro de atracción para el mundo", afirmó. El diseñador confesó que todavía no sabe cómo será el proyecto, ni el tiempo que necesitará para desarrollarlo. Ayer adelantó entre bromas la filosofía general que le llevó a aceptar el encargo. "Me convencieron hablando de humanidad y vida", explicó.

Starck avanzó que la intervención en el edificio de la Alhóndiga será mínima y gastando la menor cantidad de dinero posible en una obra en la que quiere marcar con "elegancia y belleza", pero también con "sonrisas, energía y entusiasmo" Se propone respetar la historia del edificio y prescindir de florituras arquitectónicas, en una mezcla del "corazón, con la mente y el comercio" para crear "un espacio de libertad" donde lo mismo se podrá "organizar exposiciones, vender pescado y verduras, o disfrutar el espacio vacío", como en las plazas antiguas.

Starck trabajará sobre un edificio del arquitecto Ricardo Bastida construido en 1909, protegido como monumento, del que sólo se conservan las fachadas y en el que ya se ha finalizado la construcción de cinco plantas subterráneas de aparcamientos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de noviembre de 2004.