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NUEVA ETAPA EN ORIENTE PRÓXIMO

Los palestinos piden hablar de paz en serio

El ex primer ministro y presidente de la OLP, Mahmud Abbas, candidato para sustituir a Arafat

Oriente Próximo entra en una nueva etapa. Pocas horas después del entierro de Yasir Arafat, la dirección palestina anunció que las elecciones presidenciales se celebrarán antes del próximo 9 de enero. Ya existen dos candidatos para ocupar el puesto de Arafat: el presidente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y ex primer ministro, Mahmud Abbas, y el líder de Al Fatah en Cisjordania, Maruan Barguti, preso en la actualidad en una cárcel israelí. El éxito de la convocatoria electoral, que ya ha sido apoyada por Europa y EE UU, dependerá también de la actitud de los grupos integristas Hamás y Yihad Islámica, que cuentan con un gran apoyo popular en Gaza y Cisjordania

Los palestinos celebrarán elecciones presidenciales antes del 9 de enero para escoger al sustituto de Yasir Arafat. La convocatoria ha sido anunciada oficialmente por el presidente interino, Rouhi Fatú, y confirmada a la prensa por el primer ministro, Ahmed Qurei. Por ahora ya hay dos candidatos para estas votaciones: el presidente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Mahmud Abbas, y el secretario general de Al Fatah en Cisjordania, Maruan Barguti, quien se encuentra encarcelado en una prisión israelí. La Unión Europea y Estados Unidos han anunciado que apoyarán la iniciativa y han pedido a los israelíes que faciliten las operaciones.

"Quiero decir a la Administración norteamericana, al presidente Bush, a los israelíes y a todo el mundo que ha llegado el momento de actuar con seriedad. Cada uno debe revisar sus posiciones. Los palestinos y los israelíes tienen derecho a vivir en paz. Si cada una de las partes está de acuerdo, podemos llegar a este objetivo en poco tiempo", declaró ayer Qurei al pie de la tumba del presidente Arafat, donde se había trasladado con otros dignatarios para rezar.

Qurei se había entrevistado antes con el responsable de la política exterior de la UE, Javier Solana, quien se desplazó a Ramala para asistir al entierro de Arafat, aunque un contratiempo le impidió estar en el acto de la Mukata. Solana, que durmió en la capital de Cisjordania, se reunió, además de con Qurei, con el nuevo presidente en funciones, Fatú. Antes de volver a Bruselas anunció la intención de la UE de apoyar plenamente la iniciativa electoral y consolidar así la transición pacífica escogida por los palestinos.

Respaldo europeo

"Podéis estar seguros de que haremos todo lo que esté en nuestras manos para asistir a la Autoridad Nacional Palestina en todos los aspectos, en la economía, en las elecciones, en la seguridad", aseguró Solana. El representante europeo lanzó asimismo un mensaje al Gobierno israelí pidiendo su colaboración en el proceso electoral, lo que incluye el levantamiento del asedio al que se encuentran sometidas muchas ciudades de Cisjordania y Gaza.

Cuando apenas se habían cumplido ocho horas del entierro de Arafat, el nuevo Gobierno palestino ordenó poner en marcha la máquina electoral que posibilite celebrar elecciones presidenciales en un plazo menor de los 60 días, tal y como establece el artículo 37 de la Ley Básica Palestina de 1997. En los próximos días, el Gobierno tiene previsto reunirse con los representantes de los partidos políticos y los encargados de la Comisión Electoral para establecer con exactitud la fecha de los comicios presidenciales. Una vez se señale el día de las votaciones, el presidente interino deberá firmar dos decretos: el primero, convocando las elecciones; el segundo, constituyendo el Tribunal Electoral, según anunció ayer un portavoz de la Comisión Electoral, el abogado Baha al Bakri, jefe del Departamento de Asuntos Electorales.

La convocatoria de las elecciones presidenciales supone un paso más en la búsqueda de una transición tranquila. Pero, sobre todo, la rapidez con que estas elecciones han sido convocadas demuestra la voluntad inequívoca de los nuevos dirigentes palestinos por ceñirse a la legalidad vigente y huir de las tentaciones golpistas, defendidas por la vieja guardia que trataron de impulsar una arriesgada operación consistente en decretar la suspensión de las leyes sucesorias, con el apoyo del Parlamento, la formación de un Gobierno provisional y el aplazamiento de las elecciones por un periodo de seis meses a un año.

Como candidatos a estas elecciones se barajan ya dos nombres: el del presidente de la OLP y ex primer ministro, Mahmud Abbas, y el del secretario general de Al Fatah en Cisjordania y líder de las milicias populares Tanzim, Maruan Barguti, quien desde hace dos años se encuentra encarcelado en una prisión israelí cumpliendo una condena a perpetuidad por su supuesta complicidad con una serie de atentados suicidas en los que murieron al menos 26 personas. Los dos candidatos se presentarían por el partido gubernamental Al Fatah. El primero, en representación de la vieja guardia, que defiende el legado de Arafat, y el segundo, liderando la joven guardia, que reclama la renovación y las reformas.

El anuncio de estas dos candidaturas no ha sido formalizado aún, por lo que no se descarta un compromiso entre los dos candidatos de Al Fatah que permita al partido gubernamental presentar un solo nombre y dejar las rivalidades de los clanes internos para dirimirlos en las elecciones legislativas o locales que aún no han sido convocadas. Pero estos dos no son los únicos candidatos ya que existe la posibilidad de que otros sectores al margen de Al Fatah presenten un candidato.

Éstas son las segundas elecciones presidenciales que celebrarán los palestinos desde la instauración de la autonomía en 1994. Los anteriores comicios se celebraron el 20 de enero de 1996 y en ellos acudieron como candidatos Arafat y la activista Samiha Khalil, una popular asistenta social de Cisjordania, de 73 años, que fallecería tres años después de los comicios de un ataque al corazón. El triunfador de aquellos comicios fue Arafat, que logró el 88% de los votos, mientras que su oponente, sólo un 11,5%. En aquella consulta, el índice de participación fue elevadísimo: el 86%, en Gaza, y el 73%, en Cisjordania.

"Tenemos todo casi a punto para votar"

"La maquinaria electoral está preparada y con todo casi a punto", según aseguraba ayer Baha al Bakri, jefe del Departamento de Asuntos Electorales de la Comisión Electoral, con sede en Ramala. No se trata de una frase hecha, es la constatación de una casualidad, ya que los funcionarios de esta institución se encuentran en pie de guerra desde el 5 de septiembre, fecha en que se iniciaron las tareas preparatorias de unos comicios locales, que han quedado ahora superados. Los trabajos están tan avanzados que incluso tienen presupuesto: unos 18 millones de dólares. La elaboración de las listas electorales, que constituye uno de los "platos fuertes" de la comisión electoral, se encuentra muy avanzada, ya que se ha registrado en ellas el 65% de la población palestina en edad de voto, algo más del 44% de una población total de casi tres millones de habitantes repartidos entre Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. Los trabajos de esta comisión se encuentran, sin embargo, bloqueados en Jerusalén Este, donde los israelíes han venido cerrando sistemáticamente las oficinas de registro, deteniendo a funcionarios e incautándose del material de trabajo, en un esfuerzo por impedir que se celebren elecciones en una ciudad que no están dispuestos a compartir con la Autoridad Nacional Palestina.

Las cifras tan optimistas ofrecidas ayer por el portavoz de la Comisión Electoral suponen una "sorprendente" mejora sobre los informes elaborados a finales del pasado mes de septiembre por una comisión parlamentaria española formada por cuatro diputados entre los que se encontraba Jordi Xucla representante de Convergència i Unió (CiU), que viajaron a la zona para fiscalizar un proceso en el que la UE ha invertido mucho dinero.

"En aquellos días, cuando se llevaban quince de inscripción y faltaban poco más de una semana para poner punto final a la operación, los índices de registros no superaban el 15%. Hay que ir con cuidado con los datos y las manipulaciones pre electorales", advierte desde Olot (Girona) el parlamentario, mientras especula con una serie de razones que justificarían aquel retraso. Las más importante: la tradicional apatía y escepticismo árabe con respecto a este tipo de consultas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 2004

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