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Una juez británica autoriza que los médicos no apliquen ventilación asistida a otro bebé desahuciado

Una juez británica falló ayer de nuevo a favor de unos médicos en un litigio en el que pedían autorización para no prolongar de manera artificial la vida de un bebé desahuciado. El caso es muy similar al protagonizado hace dos semanas por la pequeña Charlotte Wyatt. Esta vez los médicos han recurrido a la justicia para que dictamine con precisión qué tratamientos no están obligados a aplicar si se considera que pueden ser muy dolorosos para el bebé, incluso si con ello le acarrean la muerte.

Tras dos días de audiencia, la juez Elizabeth Butler-Sloss dictaminó que los médicos quedan eximidos de someter a ventilación asistida a Luke Winston-Jones si entrara en una nueva crisis, aunque sí deben darle masaje cardiaco, algo a lo que los médicos se resistían al iniciarse el proceso judicial, aunque cambiaron de opinión durante el mismo.

Luke nació el 30 de enero pasado en el hospital de Bangor (Gales) y padecía serios problemas que obligaron a trasladarle al hospital de infantil de Alder Hey, en Liverpool. Los médicos le han diagnosticado una rara enfermedad llamada el síndrome Edwards o trisomía del cromosoma 18, que le afecta al corazón y los pulmones y suele extenderse a otros órganos vitales. En un 90% de los casos los afectados por esta dolencia mueren antes de cumplir el año, un límite al que Luke está muy cerca.

La madre del bebé, Ruth, acogió el veredicto como una indicación de que los médicos deben seguir tratando al niño aunque no tengan que mantenerle con ventilación asistida. "Gracias a todos por creer en mí", declaró a la salida de la división de Familia del Tribunal Superior del Reino Unido."Todo lo que Ruth quería era dar una oportunidad a Luke para luchar por su vida, y hoy se la han dado", dijo su abogado.

La juez dijo que esperaba que las dos partes trabajen juntos a partir de ahora para que Luke pueda vivir en paz. "Todos en este caso, los dos hospitales y la madre y su familia, deben pasar página y mirar hacia adelante", dijo. "Es deber de la madre, por el bien de Luke, reducir las áreas de conflicto a lo mínimo posible y escuchar lo que le proponen quienes tienen más experiencia médica", añadió.

Los hospitales emitieron una nota en la que explican que se trata de un caso "extraordinariamente difícil" y que por eso recurrieron a un dictamen judicial. "El hospital tiene la obligación de hacer lo más conveniente para los pacientes, pero debe hacer también todo lo posible por respetar los deseos de la familia", dicen. "De acuerdo con la sentencia, el personal de ambos hospitales seguirá haciendo todo lo posible para proveer a Luke de los cuidados y el apoyo que necesita para mantenerle de una manera confortable, segura y con la menor angustia posible", añaden.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de octubre de 2004