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Los trabajadores de Izar se movilizan en Sestao y en Cádiz en defensa de sus puestos de trabajo

Los trabajadores del astillero de La Naval, la planta de Izar en Sestao, se encierran el lunes 6 a las diez de la noche en las instalaciones de la empresa, para protestar por la falta de carga de trabajo y por la decisión del Gobierno del día 30 de julio de segregar la actividad civil y la militar. El martes 7 a las diez de la mañana se manifestarán por las calles de Sestao. Ese día se abrirá de nuevo la mesa negociadora.

La Naval de Sestao da actualmente empleo directo a 1.200 trabajadores e indirecto a otros 4.500. Es el astillero de los cinco de construcción naval civil de Izar con menos carga de trabajo. Hay una ocupación del 7%. En Puerto Real alcanza el 50%; Fene el 63%, y Gijón y Sevilla, el 65%. El negocio militar está mucho mejor. En San Fernando la ocupación es del 65%, y en Ferrol y Cartagena se encuentran al completo.

El comité de empresa de La Naval solicitó ayer la colaboración de las instituciones y los partidos políticos para poder "salvar" el astillero. Ezker Batua (IU), con Javier Madrazo, su secretario general y consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno vasco, a la cabeza, ha anunciado un encierro en el Ayuntamiento de Sestao de todos su cargos electos el mismo lunes por la tarde. El propio lehendakari, Juan José Ibarretxe, se comprometió el pasado 19 de agosto con el futuro del astillero: "Las instituciones vascas estamos preparadas para ayudar, impulsar y desarrollar un proyecto de viabilidad para La Naval. Aquél que quiera cerrar La Naval no nos va a tener a su lado, nos va a tener en contra".

El Consejo de Ministros acordó el pasado 30 julio constituir una nueva sociedad para aglutinar todas las actividades relacionadas con los programas de construcción naval militar, en la que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) permanecerá como accionista mayoritario y de control, aunque se podría dar entrada a accionistas privados. La solución para los astilleros civiles, según se explicó entonces, pasa directamente por buscar financiación privada para garantizar su "supervivencia", aunque la SEPI subrayó que no se trata de privatizar los centros de trabajo.

Por su parte, los trabajadores del astillero de San Fernando protagonizaron ayer concentraciones y cortes de carretera en rechazo al anuncio realizado por el presidente de la SEPI, Enrique Martínez Robles, respecto a la concentración de factorías para reducir costes. Los empleados interpretan esa medida como el anuncio de absorción de su centro de trabajo por el de Puerto Real y el posterior cierre de la planta isleña, que en la actualidad da empleo directo a unos 1.200 empleados.

Después de celebrar una asamblea, unos 900 operarios se concentraron en las puertas de la factoría y, a continuación, se manifestaron de manera pacífica durante unos 20 minutos en el trazado de la carretera N-IV, a su paso por San Fernando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de septiembre de 2004