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El Gobierno avisa a las autonomías del escaso margen para ampliar competencias

Zapatero iniciará el martes con Rajoy la ronda de reuniones con los líderes de todos los partidos

El Gobierno ha advertido a las autonomías de que el proceso de reforma territorial que pretende impulsar "está pensado para mejorar la participación de las comunidades en el Estado y la coordinación entre las tres administraciones, y no para aumentar las competencias de las autonomías, que cuentan con muy escaso margen de ampliación". Éste será uno de los mensajes que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dirija a los líderes de todos los partidos con representación parlamentaria en una ronda de contactos que iniciará el martes con el secretario general del PP, Mariano Rajoy.

Zapatero tratará con los líderes de los partidos sobre su intervención en la Asamblea de la ONU

El debate territorial es para mejorar la participación de las autonomías en el Estado

Zapatero iniciará las entrevistas un día después de culminar su programa de encuentros con líderes regionales, tras la celebrada con el presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas. El líder del primer partido de la oposición, Mariano Rajoy, será el primero en visitar La Moncloa, previsiblemente el próximo martes. Rajoy solicitó a comienzos de esta semana una entrevista con Zapatero por carta en la que le reclamaba abordar como cuestión central el modelo de Estado.

El presidente del Gobierno tratará en la anunciada ronda de entrevistas de la cuestión territorial, aunque también lo hará sobre el calendario legislativo que pretenden tramitar en este período de sesiones, así como de su agenda internacional, especialmente la ratificación de la Constitución europea. Pero todo apunta a que el tema estrella de la ronda será la cuestión territorial o, al menos, así lo será en el encuentro que Zapatero mantenga con Rajoy.

El presidente tiene previsto, en la ronda, anunciar a los partidos que el debate territorial no ha hecho más que empezar, que se prolongará de uno a dos años y que no debe cerrarse con soluciones concretas del Gobierno en esta fase. Además, la reforma de mayor calado, la de la Constitución, no se materializará hasta el fin de la legislatura. Esta advertencia va dirigida al PP.

Pero Zapatero también lanza otro mensaje al orientar el debate "en dar solución a los problemas de encaje de la arquitectura institucional del país" y "no por la ampliación de las competencias en las comunidades autónomas, que tienen un margen muy escaso". La pretensión del Gobierno se traduce en mejorar la participación de las comunidades autónomas en el Estado, así como en perfeccionar la coordinación entre las Administraciones central, autonómica y municipal. Este mensaje va dirigido al lehendakari, Juan José Ibarretxe, que mantiene su propuesta soberanista. También es una advertencia al Gobierno tripartito catalán, que prepara una reforma del Estatuto en la que reclamará un incremento de las competencias.

La mejor participación y coordinación, según el Gobierno socialista, se materializa en iniciativas como la institucionalización de la conferencia de presidentes autonómicos, prevista para noviembre; en la reforma del Senado como Cámara de grupos territoriales; en la participación de las comunidades autónomas en las instituciones europeas, incluido el Consejo de Ministros de la Unión Europea; en la participación de los presidentes autonómicos en viajes internacionales con el presidente del Gobierno y en las cumbres internacionales fronterizas dónde se aborden cuestiones que afectan a las competencias de sus comunidades.

El Gobierno también estudia iniciativas como la posibilidad de que el Instituto Cervantes se ocupe no sólo del castellano sino de los idiomas de las comunidades, como el catalán, euskera y gallego, y de que las autonomías con idioma propio participen en la Unesco. El Ejecutivo tiene previsto seguir avanzando en iniciativas de descentralización de organismos del Estado hacia comunidades, que ha empezado con el anuncio del traslado desde Madrid hasta Barcelona de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones.

En cuanto a la reforma de la Constitución, el Gobierno enviará en las próximas semanas un texto al Consejo de Estado sobre los criterios políticos a seguir en dicha reforma, que en la cuestión territorial afecta a la reforma del Senado y a la denominación de las comunidades autónomas en la norma fundamental.

Zapatero ha fijado como límites a dicha reforma que la soberanía del pueblo español no está en cuestión, aunque está abierto a fórmulas de reconocimiento de la diversidad de las comunidades. El dictamen del Consejo de Estado, que preside Francisco Rubio Llorente, sobre la reforma constitucional no se conocerá antes de un año.

Zapatero también acordará con los líderes de los partidos la convocatoria del referéndum sobre la Constitución Europea, con fecha pendiente de concretar, y ante la que el Gobierno prevé una modificación de la legislación sobre estas consultas.

Asimismo, analizará con los partidos el inicio de las negociaciones de las perspectivas financieras de la Unión Europea y su viaje a Nueva York para intervenir ante la Asamblea General de Naciones Unidas, dónde se reunirá con los promotores de la alianza contra el hambre, impulsada por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

En cuanto al calendario legislativo, José Luis Rodríguez Zapatero expondrá sus prioridades para este primer período de sesiones: la ley contra la violencia de género; la reforma de la ley del divorcio para simplificar sus trámites; la regulación del matrimonio entre homosexuales; la ley de la publicidad institucional; la reforma del Consejo de Estado para la integración de los ex presidentes del Gobierno y la Ley de Presupuestos de 2005.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de septiembre de 2004