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52 esculturas recorren la obra de Barbara Hepworth

Barbara Hepworth (1903-1975) es la representante más notable de la escultura británica de su generación, junto a Henri Moore. "Abrió el lenguaje a la forma cóncava y convexa e introdujo, por primera vez en la escultura, el agujero tallado dentro de la figura, y lo hizo en 1932, antes que su amigo Moore", explicó ayer el que fue su yerno y director de la Tate Gallery de Londres, sir Alan Bowness, en la presentación de la exposición que el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) le dedica a la artista hasta el 14 de noviembre.

Un total de 52 esculturas y dos dibujos componen la primera "gran exposición en Europa", en palabras de Bowness, desde el fallecimiento de una artista que conoció de primera mano la obra de artistas con los que estableció contacto, como Picasso, Mondrian, Arp, Gabo, Brancusi o Braque, evolucionando desde la figuración hasta la abstracción orgánica. Buena parte de su trabajo se inspiró en el paisaje de Cornualles, en las formas totémicas de los dólmenes y menhires de los antiguos pobladores de este condado del suroeste de Inglaterra, donde se instaló con su entonces marido, el también artista Ben Nicholson, poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial. También las formas de los cantos rodados atrajeron su mirada.

Respeto crítico

Autora de la conocida escultura Forma sencilla, ubicada en el edificio de la ONU de Nueva York, Hepworth trabajó con la piedra, el mármol, la madera y el bronce en un universo temático compuesto por maternidades, interrelaciones de formas y paisajes, según indicó Teresa Millet, comisaria de la exposición, de recorrido cronológico.

El ex director del IVAM Kosme de Barañano señala en el catálogo de la exposición el gran respeto crítico hacia la obra de Hepworth, que, sin embargo, "ha sido poco mostrada en público". Quizá por ello y porque a menudo en el mundo del arte, cuando muere un artista, "la gente busca cosas nuevas", el trabajo de la artista se ha descuidado un poco, hasta fechas recientes en que se ha reivindicado su gran importancia, comentó Bowness.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de septiembre de 2004