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Chávez acusa a Aznar de haber apoyado el golpe de 2002

El presidente venezolano se muestra seguro de su victoria en el referéndum del domingo

El presidente venezolano, Hugo Chávez, cargó ayer contra el ex presidente español José María Aznar, a quien citó como "subordinado a Washington" y sospechoso de haber apoyado, junto con EE UU, el golpe del 12 de abril de 2002, que le derrocó durante 47 horas y estableció el Gobierno de facto de Pedro Carmona "el breve". Chávez aplaudió, sin embargo, las intenciones del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de estrechar relaciones.

El presidente venezolano se declaró seguro de "la inevitabilidad de nuestra victoria" en el referéndum revocatorio del domingo, y dijo no tener pruebas sobre un supuesto plan de la CIA estadounidense para derrocarle si, efectivamente, gana la consulta.

"La tendencia hacia el triunfo es arrolladora", insistió. La proximidad del referéndum sobre su permanencia en la presidencia no atemperó el tono desafiante y burlón de Hugo Chávez durante una masiva y larga conferencia de prensa en el palacio de Gobierno. Ya observa, según subrayó, "caras largas en televisión", en referencia a dirigentes del frente antigubernamental. "La ventaja que llevamos a la oposición es de tal envergadura que es totalmente imposible que ocurra una sorpresa (...) se están desesperando, como en otras ocasiones".

Pero lo más importante de la eventual victoria del día 15, según el vicepresidente, José Vicente Rangel, no sería solamente la ratificación de Chávez, "sino que después viene un efecto dominó", en las elecciones de gobernadores y alcaldes en septiembre próximo. El gobernante venezolano, que garantizó el suministro de petróleo a Estados Unidos, uno de sus principales clientes, reconoció sus diferencias con Aznar, quien le pidió distanciarse de Fidel Castro. "Lamentablemente, se subordinó a Washington y creo que le costó la pulverización. Polvo cósmico se volvió el señor Aznar. Debe andar por la nebulosa de Andrómeda".

De acuerdo con la percepción del ex teniente coronel, el ex presidente "fue elevándose" y visitó América Latina con ínfulas coloniales. "Un día,-después de que Aznar llegara a decir que Chavez no debía tener relaciones con Fidel Castro- le dije: '¿pero tú crees que eres Fernando VII?", explicó Chávez en su comparencia. "¿Quieres imponer otra vez la colonia? Te voy a mandar un libro de historia para que veas como aquí pelearon Bolívar [el libertador Simón Bolívar. 1783-1830] y los que le siguieron para echar a colonialismo español", añadió.

El referéndum del domingo, sin embargo, ocupó la mayor parte de la conferencia de prensa. Descartó trampas y manipulaciones por parte del Gobierno, pidió "madurez" a la oposición, y no encuentra en la historia de Venezuela "un proceso más limpio y transparente como el proceso que vamos vivir el domingo". Todos deben reconocer, pidió, el resultado que publique el Consejo Nacional Electoral (CNE). Para que la oposición logre revocar el mandato de Chávez, necesita sumar más de 3.7 millones de votos, que el oficialismo no obtenga más, y que acuda a las urnas al menos 25% de los cerca de 14 millones de electores.

Críticas a la oposición

El jefe bolivariano ha sido, de nuevo, activo propagandista del no a su defenestración constitucional. "Es mejor candidato que presidente", sostiene Luis Vicente León, el director de la firma Datanálisis. Las arengas de Chávez, de 50 años, presidente desde febrero de 1999, reelegido en julio de 2000 para un periodo de seis años, recorrieron todo el país. Su campaña revistó carácter militar y fue bautizada con el nombre de Batalla de Santa Inés, en referencia al principio militar que preconiza hacer creer al enemigo que está ganando para llevarle al terreno en que será derrotado.

El tono de la conferencia de prensa fue ese: la oposición no tiene oportunidad alguna de derrotarle y deberá reconsiderar su estrategia. "Le vamos a dar el domingo un gran leñazo", insisten portavoces de la Coordinadora Democrática (CD), que agrupa a 20 partidos y otras tantas organizaciones sociales. "Me han llamado homosexual, me han llamado tirano, que he entregado el país a los cubanos, me han mentado la madre, me han dicho que tengo las manos manchadas de sangre (...), pero me mantengo sereno", declaró Chávez.

La pelea electoral se libra entre el bien y el mal, de acuerdo con el enfoque del presidente, que echó mano del poema del siglo XIX en que el campesino Florentino derrotó al diablo. El diablo es la oposición y el presidente estadounidense George W. Bush, y "todos nosotros somos Florentinos".

Seis marchas de la oposición y una concentración oficialista cerraron ayer en Caracas las campañas previas al referéndum, relativamente tranquilas. Los incidentes violentos fueron aislados. El catalán Eduard Jiménez, de 22 años, sufrió uno el miércoles cuando tomaba fotos de la capital un choque entre bolivarianos y opositores, que pensaba enviar al periódico alternativo L'Acent. Derribado y golpeado por radicales oficialistas, pudo escapar y fue dado de alta después de haber sido examinado en un hospital, según el jefe de la opositora policía metropolitana, Lázaro Forero. El fotógrafo acusó a la prensa antigubernamental de haber "manipulado" el confuso incidente al afirmar que "fue secuestrado por los partidarios de Chávez".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de agosto de 2004