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Colectivos homosexuales quieren que el Gobierno deje de financiar la Iglesia

López Aguilar afirma que aprobar el matrimonio gay es un "deber"

Las asociaciones gays han exigido al Gobierno que deje de subvencionar a la Iglesia católica. Esta reclamación es respuesta a los obispos, que han pedido a los políticos católicos que hagan todo lo posible para evitar la aprobación del matrimonio homosexual. El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, afirmó ayer que el Gobierno iba a legalizar las bodas gays porque es un "deber democrático".

"Muy enfadada", la presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgt), Beatriz Gimeno, dijo que era "indignante que una organización que vive gracias a los impuestos de todos tenga el valor de interferir en la política del país". "La Iglesia católica no puede definir lo que es el matrimonio civil, igual que no lo pueden hacer los mormones y los musulmanes, lo que nos llevaría a la poligamia", añadió irónica.

La presidenta de la Felgt anunció movilizaciones para contrarrestar las previstas por la Iglesia, y una reactivación de la campaña de apostasía que el pasado 8 de julio llevó al arzobispado de Madrid 1.500 peticiones para darse de baja de la Iglesia católica. "Por cierto que según la ley tenían que haber contestado en 10 días, y no lo han hecho", declaró Gimeno. La Asociación de Transexualidad Clínica pidió una apostasía "masiva", para que se vea "de verdad la representatividad de esta Iglesia".

Otro colectivo gay, la federación Colegas, ha pedido a la Fiscalía General del Estado que actúe por un delito de "apología de la homofobia". La asociación Triángulo manifestó su confianza en que los parlamentarios católicos sepan "que su fe va mucho más allá de la cerrazón ultraconservadora de una jerarquía que está fuera de la realidad".

La comisión de asuntos religiosos del Colectivo de lesbianas y gays de Madrid ha criticado "la hipocresía" de la Iglesia y ha recordado que "hasta el siglo XIII, celebraba uniones entre parejas del mismo sexo, llamados contratos de hermanamiento".

El ministro López Aguilar mostró su "respeto a la Conferencia Episcopal en el ejercicio de la autoridad que ejerce sobre los creyentes", pero recordó que el matrimonio gay está en el programa electoral del PSOE, informa Europa Press. El ministro pidió a la Iglesia "respeto" para el trabajo del Parlamento.

El secretario de Movimientos Sociales del PSOE, Pedro Zerolo, manifestó "claramente que este llamamiento de la jerarquía católica no modificará el compromiso del PSOE". "Así lo ha manifestado la sociedad española, con un apoyo de casi el 78% a esta medida. Esta mayoría social pone de manifiesto, una vez más, el divorcio entre la jerarquía de la iglesia y sus bases", añadió. Zerolo expresó su "seguridad" en que ningún diputado católico del PSOE votará contra la ley. "El que tiene que tener cuidado es el PP. Seguro que habrá diputados populares que quieran votar a favor", declaró.

Izquierda Unida, Chunta Aragonesista, Eusko Alkartasuna, Unidad Alavesa y Jueces para la Democracia, entre otros, han criticado la "injerencia" de la Iglesia. El PP ha rehusado pronunciarse.

Frente a las críticas, el obispo de Mondoñedo-Ferrol, José Gea Escolano, consideró que con el matrimonio gay la sociedad va a "un desorden moral y social sin precedentes", informa Efe. "¿Por qué no legalizar las uniones de tres o cuatro?", se preguntó. Gea, quien distinguió entre homosexuales "por naturaleza o por vicio", instó a los católicos a ser "coherentes" con su fe y votar contra "un hecho tan duro como éste".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de julio de 2004