Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA EUROPA DE LOS VEINTICINCO | Los resultados electorales

El éxito electoral de UKIP complica los planes de Blair

Peligra la ratificación de la futura Constitución europea

El éxito del Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) -16,8% de los votos y 14 escaños-, ha supuesto un duro golpe no sólo para el Partido Conservador sino para la clase política en general y los europeístas en particular. Con apenas el 35% de los votos a favor de partidos más implicados en la UE, la ratificación en referéndum de la futura Constitución europea parece una tarea de titanes y convierte el ingreso de la libra esterlina en el euro en una quimera sin fecha.

Los europeístas británicos han recibido los resultados de las elecciones como un mazazo. "De repente, el partido eurofóbico se ha convertido en populista. Han logrado gente famosa que dice las cosas más simplistas. Es muy deprimente", se lamentaba ayer Michel Heseltine, de los pocos conservadores que defiende el vínculo europeo.

"La relación política de este país con Europa es más incierta que nunca desde que los laboristas llegaron al Gobierno", escribía ayer The Guardian en un editorial. "El UKIP ha sacado montones de votos a todos los partidos, no sólo a los tories, pero la gran víctima es la causa del Reino Unido en Europa". The Independent, quizás el más apasionadamente europeísta, advertía que "mucha de la hostilidad hacia Europa está teñida de xenofobia" y achacaba el fracaso al mutismo de los partidos pro europeos y en particular de laboristas y liberales-demócratas.

Tras siete años de Gobierno laborista, el euro está más lejos que nunca y un partido marginal que aboga por la retirada del Reino Unido de la UE se ha adueñado de los comicios a la Cámara de Estrasburgo. "La retórica que en los años noventa parecía euroescéptica se ha convertido en algo trillado, en lugares comunes", escribía The Telegraph, un diario tory y euroescéptico. "El éxito del UKIP tiene tanto que ver con el desagrado hacia Bruselas como con el rechazo a nuestra clase política", advierte.

Las elecciones europeas han dejado en el Reino Unido un reguero de estadísticas preocupantes. Conservadores y laboristas no suman ni siquiera la mayoría de los votos en su peor resultado desde mediados del siglo XIX para los primeros y desde 1910 para los segundos. El voto a los partidos que no están en los Comunes roza el 35%. Las dos fuerzas abiertamente pro europeas, laboristas y liberales-demócratas, apenas logran el 37,5%; un mal augurio ante el compromiso de Tony Blair de convocar un referéndum sobre la Constitución europea.

Escrutadas todas las circunscripciones del Reino Unido, el Partido Conservador ha obtenido el 27,4% de los votos y 25 diputados, una caída de más de ocho puntos y 11 escaños; los laboristas se han quedado en el 22,3% (-5,7%) y 18 escaños (-11); el UKIP ha conseguido el 16,8% y 14 escaños, subiendo 9,8% en votos y 11 escaños; los liberales-demócratas se han quedado en el 15,1%, mejorando 2,4 puntos y tres diputados. Los otros escaños son para los Verdes (2); el Partido Nacional Escocés (2) y los galeses del Plaid Cymru (1).

Los tres de Irlanda del Norte se reparten entre los dos grandes partidos protestantes (el DUP de Ian Paisley y el UUP de David Trimble) y el Sinn Fein, que por primera vez, ha dejado sin representación a los moderados de John Hume.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de junio de 2004