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El FMI inicia la tercera revisión del acuerdo para la reestructuración de la deuda argentina

El Gobierno de Kirchner no ha sacado adelante la ley de responsabilidad fiscal exigida

Representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI) iniciarán hoy en Buenos Aires la tercera revisión del acuerdo firmado en septiembre pasado con el Gobierno argentino para la renegociación de la deuda de 100.000 millones de dólares. Argentina ha vinculado el pago de los intereses con el crecimiento del producto interior bruto, medida rechazada de plano por los acreedores. Las negociaciones están marcadas por el desacuerdo del Ejecutivo central con las administraciones provinciales para impulsar la ley de responsabilidad fiscal, reclamada por el FMI.

El gobierno argentino pedirá al FMI que "desista" de reclamar por el incumplimiento de los plazos para aprobar la Ley de Coparticipación de Impuestos que el Ejecutivo aún discute con los gobernadores de provincias. Argentina prometió en la Carta de Intención dirigida al FMI el pasado septiembre que enviaría el proyecto al Congreso antes del pasado 31 de marzo y que tendría la ley aprobada también por las legislaturas provinciales antes de fines de agosto de 2004.

"Habrá que pedir que desistan", admite el ministro de Economía, Roberto Lavagna. El debate sobre el reparto de los impuestos recaudados por el gobierno federal que encabeza el peronista Néstor Kirchner, provocó una dura batalla política con la administración de la provincia de Buenos Aires, gobernada por el también peronista Felipe Solá.

El FMI exige que la Ley de Coparticipación y la de Responsabilidad Fiscal con la que se imponen límites al endeudamiento, sea aprobada por el Congreso Nacional y también por las legislaturas provinciales para garantizar que los fondos destinados al pago de la deuda pública con los acreedores externos no se vean afectados por nuevos pactos fiscales de emergencia.

Lavagna considera que "de todos modos no habrá problemas" con la auditoría de las cuentas y el resto de las metas comprometidas del tercer trimestre que la misión técnica del FMI inicia hoy, "porque están sobrecumplidas". La recaudación fiscal, a fines de junio, podría alcanzar el mínimo previsto para los doce meses.

En lo que va de 2004, la economía argentina mantiene y supera en parte el nivel de crecimiento, calculado como mínimo en el 5% anual. El ritmo se retrasó del 10% del primer trimestre al 7% en el segundo debido a la crisis de energía que obligó a reducir la producción en las grandes industrias.

El ministro Lavagna supone que, a pesar del rechazo inicial de los acreedores, el crecimiento económico hace aún "más atractivos los bonos con cupones vinculados al crecimiento del Producto Interior Bruto". En el plan de cancelación de la deuda impagada desde hace 29 meses, se estimaba como mínimo un crecimiento del 3% del PIB desde 2006, pero en promedio se espera que sea superior al 5%. Una vez cumplido el trámite de presentación ante la Comisión de Valores de EE UU de la propuesta, Lavagna ratificó que "esta será la oferta definitiva" y dio por cerrada la etapa de negociación. "Ahora deben hablar los bonistas y los mercados", insiste Lavagna.

Los representantes de la Asociación de Ahorristas argentinos (AARA) se reunieron con los funcionarios del Ministerio de Economía. Para ellos, "la oferta no considera a las personas, con los plazos previstos nadie va a estar vivo en 42 años". Carlos Báez Silva, presidente de la asociación, dijo que "los únicos que podrían llegar a aceptar esta propuesta de pago son los acreedores institucionales". Lavagna piensa también que se debería discriminar entre los ahorradores de buena fe y los llamados "fondos buitres" que compraron títulos de la deuda con "fines especulativos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de junio de 2004