La contaminación por purines en Osona aumenta el 40% en un año

Veinte municipios del Empordà suministran agua contaminada

La contaminación por nitratos de las aguas subterráneas de Osona ha aumentado el 40% en un año, y en el Empordà ya son 20 los municipios cuya red de abastecimiento de agua está contaminada. El informe, presentado ayer por el Grupo de Defensa del Ter (GDT), atribuye la contaminación de los acuíferos a los purines (los excrementos de los cerdos) que genera el sistema de producción ganadera intensiva de Cataluña.

La asociación ecologista Grupo de Defensa del Ter presentó ayer en Barcelona un informe en el que denuncia el aumento de contaminación por nitratos procedentes de purines del agua de las comarcas de Osona y el Alt y Baix Empordà.

El estudio destaca que los análisis del agua realizados durante las últimas semanas muestran un incremento del 40% de la contaminación de las aguas subterráneas en Osona respecto a los análisis que llevaron a cabo el año pasado. La agrupación también ha detectado que un total de 20 municipios del Alt y Baix Empordà -que se abastecen del acuífero del Baix Ter- suministran agua por su red pública de abastecimiento con un nivel de nitratos superior a los 50 miligramos por litro que fija la ley.

El GDT atribuye esta contaminación al sistema intensivo de explotación ganadera, en especial la porcina. Los ecologistas consideran que las deyecciones de estos animales, que a menudo se tiran en las tierras de cultivo como fertilizante, son la principal fuente de contaminación por nitratos ya que se vierten al campo en cantidades excesivas y contaminan las aguas subterráneas.

Según los datos manejados por el GDT, las zonas contaminadas por nitratos se han ampliado y abarcan nuevos municipios respecto al año pasado en el Alt y Baix Empordà, así como en Osona. Los ecologistas creen que en estas zonas existe una excesiva densidad de animales de producción y denuncian que la situación actual de la ganadería es "ilegal, insostenible, injusta y de alto riesgo sanitario".

El GDT, que viene señalando la contaminación de las aguas catalanas desde hace años, fue la entidad impulsora de una denuncia actualmente en curso ante el tribunal europeo de Estrasburgo. Representantes del GDT lamentaron ayer que, pese a la denuncia, la actual Administración de la Generalitat mantenga una política "continuista" respecto al Gobierno de CiU, "ya que se niega a reducir la cabaña porcina", y anunciaron que el nuevo informe "pasará a engrosar el expediente abierto".La secretaria general del Departamento de Medio Ambiente, Genoveva Català, se defendió de las acusaciones de continuismo del Grup de Defensa del Ter señalando que la política que su departamento ha adoptado, conjuntamente con el de Agricultura, Ganadería y Pesca, tiene "como una de las máximas prioridades" la protección de los acuíferos. Para ello, el Gobierno se propone impulsar la aplicación de las buenas prácticas ambientales en el sector ganadero, "de la misma manera en que se promueven en cualquier otro sector industrial".

"No se trata de criminalizar a este sector", destacó Català, "ya que si adecua sus prácticas no tiene por qué generar contaminación, sino ser fuente de riqueza". Para facilitar esta adecuación, el Ejecutivo catalán se propone ofrecer la formación necesaria a los ganaderos y facilitar los trámites administrativos para que puedan poner en práctica "con la mayor brevedad posible" sus planes de gestión de residuos orgánicos.

El responsable sectorial del porcino de Unió de Pagesos (UP), Josep Puigpelat, mostró sus dudas respecto a la fiabilidad de los datos esgrimidos por el GDT y señaló que, en su opinión, no toda la contaminación por nitratos procede de los purines, sino que también se han de tener en consideración los fertilizantes inorgánicos. Pese a ello, tal como apunta el GDT, las comarcas afectadas por la contaminación por nitratos tienen una gran densidad porcina; por ejemplo, en Osona se llega al millón de cabezas de ganado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 26 de mayo de 2004.

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