Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Washington se opone a la política de demoliciones

Washington se opone a la destrucción por parte israelí de casas palestinas en Gaza. Lo dijo ayer, alto y claro, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, quien también acusó al presidente palestino, Yasir Arafat, de dificultar la reanudación del proceso de paz. Israel no se da por enterado.

"Sabemos que Israel tiene derecho a defenderse, pero nos oponemos al tipo de acción que está llevando a cabo en Gaza con la destrucción de casas palestinas. No consideramos que sea productivo", declaró Powell en conferencia de prensa en la orilla jordana del mar Muerto, donde intervino en el Foro Económico Mundial.

Arafat manifestó que las demoliciones llevadas a cabo hasta ahora en Rafah son otro ejemplo de "la pecaminosa agresión de Israel contra nuestro pueblo y nuestra tierra". Ajeno a cualquier crítica, el Gobierno de Sharon prosigue con su práctica de demolición de viviendas, que desde ayer cuenta con el visto bueno del Tribunal Supremo.

"Cientos de casas están marcadas para su destrucción", anunció ayer el jefe del Ejército israelí, general Moshé Yaalón, ante la reunión semanal del Consejo de Ministros, según informó un alto funcionario que no precisó la fecha en que se hará efectiva. Las palabras de Yaalón se conocieron horas después de que el Tribunal Supremo de Israel hubiera respaldado esa medida.

Insulto a la inteligencia

Las palabras de Powell ayer fueron más lejos que su discurso del día anterior en la inauguración del Foro, en el que su defensa del respaldo norteamericano al plan de retirada de Gaza de Sharon no convenció a nadie. "Insulta nuestra inteligencia" o "nos ha defraudado", fueron comentarios escuchados por esta enviada.

Pero el secretario de Estado también reprendió a Arafat por haber instado a los palestinos a "aterrorizar al enemigo". "Con su actitud está haciendo excepcionalmente difícil la reanudación del proceso de paz", declaró Powell, que antes de abandonar el balneario de Sweime también se entrevistó con los ministros árabes presentes en el Foro y con una representación de hombres de negocios.

El enviado norteamericano ha tratado de reparar la brecha abierta en el mundo árabe por el escándalo de las torturas en Irak. Ha hecho un esfuerzo por reconducir el malogrado plan de paz, tratando de suavizar el apoyo incondicional de Bush al proyecto de Sharon. Powell ha insistido en que la retirada israelí de Gaza ofrece una oportunidad única para los palestinos. Los participantes en el Foro van a discutir hoy cómo preparar el día después y qué ayuda se puede ofrecer a esa franja que cuenta con la mayor densidad de población del mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de mayo de 2004