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Rosa Regàs se muestra partidaria de unificar el catalán y el valenciano en la Biblioteca Nacional

La nueva directora de la Biblioteca Nacional (BN), la escritora catalana Rosa Regàs, explicó ayer que los libros valencianos y catalanes podrían estar clasificados bajo la misma nomenclatura próximamente. Regàs se mostró partidaria de la unidad de la lengua catalana, pero matizó que antes de rectificar el criterio aplicado por su antecesor, el también escritor Luis Racionero, consultará a los lingüistas, pero no a los políticos.

"El catalán y el valenciano son una misma lengua, con ritmos de habla distintos, con palabras distintas, como pueden tener el peruano y el colombiano, pero no por eso son lenguas diferentes", argumentó.

El anterior director de la BN, Luis Racionero, justificaba la doble catalogación en que el Estatuto de Autonomía de Valencia indica que el valenciano es una lengua. "Si esto es un error filológico", indicaba en referencia a las críticas recibidas desde el ámbito académico por esta decisión, "es necesario que el Institut d'Estudis Catalans se lo haga comprender a la Generalitat Valenciana", indicó en unas declaraciones de 2003. El PP valenciano ha realizado diversas medidas tendentes a diferenciar el valenciano del catalán hasta el punto de que consiguió en la anterior legislatura que en las escuelas de idiomas se incorporara el valenciano de forma diferenciada del catalán. Su objetivo estos años ha sido evitar que la palabra "catalán" apareciera en ningún documento relacionado con la lengua que se habla en Valencia, aunque no han entrado a negar abiertamente la unidad del idioma.

Por otra parte, Regàs se mostró muy esperanzada con el nuevo Gobierno español, sobre todo en materia cultural. Además, en una entrevista a la emisora Catalunya Informació, la directora de la BN se marcó como uno de sus retos la celebración en 2005 del Año Cervantes.

También se mostró interesada en acabar la digitalización de la biblioteca y "sobre todo, abrirla a todos los ciudadanos, no sólo para unos cuantos sabios o especialistas, como a veces tenemos costumbre de pensar". Finalmente, la escritora no dio trascendencia al hecho de ser mujer para dirigir la biblioteca, ya que es más importante la aptitud que la paridad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de mayo de 2004