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Fomento congela la construcción de la 'Y' para certificar la legalidad del proyecto

El ministerio pospone la elección del adjudicatario de las obras, prevista para este mes

El nuevo Gobierno socialista ha paralizado la adjudicación de los ocho tramos de la Y vasca (la línea ferroviaria de alta velocidad Vitoria-Bilbao-San Sebastián) que el anterior Ejecutivo del PP había sacado a concurso en febrero por un total de 807,4 millones de euros. El Ministerio de Fomento acordó hace un mes "posponer por razones de interés general" la apertura de las ofertas económicas -para elegir al adjudicatario- de los tramos, tres en Vizcaya, dos en Álava y otros tres en Guipúzcoa, que estaban previstas para estas fechas. Dichos tramos totalizan

46 kilómetros.

Un portavoz de Fomento aseguró ayer que la paralización es una decisión global adoptada sobre todos los tramos de corredores de alta velocidad pendientes de adjudicar en España y en los que se sospecha que puede existir alguna anomalía. Varios de ellos han seguido la tramitación, pero en el caso de Euskadi, entre otros, se investiga el expediente para comprobar si está completamente en regla. En el caso del AVE de Extremadura ya se ha descubierto que falta la declaración de impacto ambiental.

Dicho portavoz precisó que "todavía no se sabe" la situación del proyecto vasco y si en realidad hay irregularidades. El anterior equipo de Fomento reconoció que los proyectos constructivos de la Y carecían de la evaluación de impacto, pero adujo que dicho requisito ya se realizó en el estudio informativo. Por ello, argumentó ante la Audiencia Nacional, que investiga la legalidad de la Y, que "no es necesario el sometimiento de cada uno de los proyectos" a esa declaración.

El grupo ecologista Bizirik, uno de los más activos en contra del trazado, sostiene que no es "jurídicamente admisible" la carencia de la evaluación de impacto en el proyecto técnico. Incluso el equipo redactor de la declaración ambiental en el estudio informativo reconocía que era necesaria una topografía más detallada y abogaba por un "un estudio de impacto ambiental que acompañe al proyecto de construcción".

El Departamento de Transportes, que ha defendido con ahínco la Y e incluso elaboró algunos proyectos constructivos por su cuenta, opinó ayer que la paralización se debe a la incorporación de la nueva ministra, Magdalena Álvarez, y no dudó de la "buena" voluntad del Gobierno socialista en acometer esta infraestructura.

En cambio, IU, uno de los socios del Gobierno vasco, atribuyó el parón a la falta "de fondos para acometer la obra" y destacó que la Y, a la que la federación siempre se ha opuesto, "sigue tocada de muerte". Su portavoz, Mikel Arana, mostró su satisfacción porque el consejero Álvaro Amann "haya reconvertido el proyecto para que transporte mercancías, lo que supondrá reducir la velocidad" y acercarse a la propuesta que defiende IU. Agregó que el ferrocarril no será "de alta velocidad sino de alta velocidad, no superior a 240 kilómetros por hora".

Los ecologistas replicaron a Amann que el proyecto actual "no puede simultanear pasajeros y mercancías" e insistieron en la necesidad de sustituirlo por un "tren convencional con un trazado convencional". Bizirik destacó que el último sondeo del Eustat revela que el porcentaje de ciudadanos que necesitan desplazarse entre las tres capitales por razones de trabajo o estudio es "inferior al 3%" del total de viajeros. "Unir solo capitales, sin ninguna parada, lo hace inviable económicamente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de mayo de 2004