Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Consuelo Ciscar sustituirá a Kosme de Barañano en la dirección del IVAM

El consejero de Cultura convoca hoy una reunión urgente del consejo rector del museo

El consejero de Cultura de la Generalitat valenciana, Esteban González Pons, del PP, tiene previsto hoy anunciar la destitución de Kosme de Barañano como director del Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) en una reunión urgente del consejo rector. La actual secretaria autonómica de Cultura y principal promotora de la Bienal de Valencia, Consuelo Ciscar, será su sustituta, según confirmaron ayer diversas fuentes. Ciscar ya se postuló en 1995 como directora del IVAM, pero la contestación en medios artísticos y políticos nacionales abortó la decisión del PP valenciano.

Barañano fue nombrado director del museo en 2000 por el anterior consejero de Cultura, Manuel Tarancón, fallecido hace unos meses. El director del museo dijo ayer que desconocía cuál era el objeto de la reunión del consejo rector, convocada por el propio González Pons en calidad de presidente del organismo. De hecho, ayer, en la presentación de dos muestras, se refirió a futuros proyectos expositivos.

Las discrepancias del consejero con la dirección ejercida por Barañano se evidenciaron bien pronto. Recién estrenado en el cargo, González Pons anunció el pasado verano como una de sus primeras medidas la paralización del nuevo proyecto de ampliación del museo que impulsaba el director del mismo. Esta desautorización se ha repetido en otras ocasiones.

Al margen de posibles diferencias relativas a la programación o a la gestión, también trascendió pronto que el consejero consideraba excesivo el sueldo asignado al director del instituto en un momento de fuerte ajuste presupuestario por la importante deuda contraída por la Generalitat.

Catedrático de Historia del Arte y ex subdirector del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Barañano justificó sus emolumentos, superiores a los 200.000 euros brutos anuales, alegando que su petición se ajustaba a los ingresos que obtenía con anterioridad a su nombramiento y asegurando que su dedicación sería exclusiva.

En la decisión de González Pons ha influido su intención de buscar una salida a Consuelo Ciscar, que ha protagonizado la política cultural de la Generalitat desde que Eduardo Zaplana fuera designado presidente en 1995. De hecho, la marcha de Ciscar de la Secretaría de Cultura abre el camino a una profunda remodelación en el departamento.

El consejero ha ido recortando el margen de maniobra de Ciscar desde que accedió al cargo. El último episodio de las diferencias entre González Pons y Ciscar fue la decisión del primero de no renovar el contrato a Manuel García, hombre de confianza de la secretaria autonómica como director del Espai d'Art Contemporani de Castelló, tras censurar parte de una exposición sobre la violencia. El consejero también se ha significado por su intento de recortar costosos proyectos como la polémica Bienal de Valencia o la Ciudad de las Artes Escénicas de Sagunto. La gestión de Ciscar al frente de la Secretaría de Cultura ha privilegiado las artes plásticas y su internacionalización y ha generado rechazo en algunos círculos culturales y políticos por su apuesta por grandes eventos de difusión mediática.

Antigua secretaria de Joan Lerma, ex presidente socialista de la Generalitat, y aficionada al arte contemporáneo, Ciscar ha sido la redactora del programa cultural del PP valenciano. Ya en 1995 se postuló como directora del IVAM, si bien la fuerte reacción en medios artísticos y políticos abortó su nombramiento al frente de lo que se ha considerado la joya de la corona de la política cultural de la Generalitat. Entonces proponía un programa para el museo más orientado a los artistas valencianos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 2004