Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PP valenciano, bajo la presión de los empresarios e intelectuales de la región

El valenciano Jordi Sevilla, ministro de Administraciones Públicas, ha animado a Francisco Camps (PP), presidente de la Generalitat, a entrar en el debate de la eurorregión. Camps cree que los intereses de Valencia quedarían subordinados a Cataluña y ha iniciado conversaciones para lograr una "nueva centralidad" de Valencia en el arco mediterráneo. En privado, el Ejecutivo valenciano reconoce que hay intereses comunes con sus vecinos, aunque la negativa de Cataluña y Aragón al trasvase del Ebro ha roto las relaciones institucionales.

Entre las voces favorables a reestablecer estas relaciones figura el director del Instituto Europeo del Mediterráneo, con sede en Barcelona, el valenciano Ricard Pérez Casado, quien impulsó como alcalde de Valencia en los ochenta los intercambios socioculturales en el ámbito mediterráneo. Los socialistas valencianos quieren acabar con la centralidad en el diseño de España y quieren desarrollar un gran eje socioeconómico en sintonía con Cataluña, Aragón y Baleares.

El presidente del PP, que reclama también el AVE por el corredor mediterráneo, el trasvase del Ebro y la culminación de la autovía Sagunto-Somport, quiere consolidar Valencia como un gran puerto del Mediterráneo, en clara competencia con Barcelona. Para ello se ha sumado al proyecto de autopistas del mar que impulsa la UE y quiere aprovechar el tirón de imagen de las regatas de la Copa del América en 2007.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de mayo de 2004