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Newell cierra dos plantas en Vitoria y Martorell con unos 170 empleados

La multinacional Newell Rubbermaid anunció ayer al comité de empresa de la planta que tiene en Vitoria el cierre de la filial alavesa y de la de Martorell, en Barcelona, así como el despido de unos 170 empleados que tiene entre las dos fábricas. Estas dos filiales, las antiguas HOFESA, en Álava, y CODESA, en Barcelona, se dedicaban a la fabricación de rieles de persianas.

En el caso de la planta de Vitoria, que fue comprada por Newell a Cooper hace casi cinco años, el grupo tiene previsto presentar un expediente de regulación que afectaría a 100 de los 111 trabajadores que forman la plantilla de la factoría de Vitoria.

La compañía justifica el cese de la actividad, y que sólo se quede un pequeño retén de personal para atender el almacén, en la progresiva pérdida de competitividad en España.

Según datos de la empresa, el volumen de negocio ha ido cayendo progresivamente hasta el punto de que las pérdidas de explotación han sumado entre 2002 y 2003 un total de dos millones de euros. Según un estudio encargado a la consultora Unisys, la dirección del grupo argumenta que continuar con la producción de la planta de Vitoria podría poner en peligro la continuidad de toda la actividad en la península Ibérica. Curiosamente el grupo ha ampliado las instalaciones de la filial que posee en la ciudad portuguesa de Oporto.

Importaciones de Asia

Según Newell, la importación de productos, principalmente de países asiáticos, ha lastrado la competitividad de la planta alavesa, que se ve obligada a competir con unos costes de producción superiores entre un 30% y un 50% a los de los productos importados. En consecuencia, la producción ha caído hasta el 43% en el periodo 2000-2003, generando una "subactividad" en los puestos de trabajo que, segun la empresa, "hace prácticamente imposible la viabilidad" de su producción. Ese descenso se debe también a la fuerte reducción de personal que ha sufrido la firma en los últimos años. Sin embargo, en los últimos meses la planta ha trabajado a un ritmo muy fuerte, teóricamente para hacer frente a los pedidos.

El grupo empresarial también anunció al comité de Vitoria que la decisión es "dar carpetazo" a la planta de Martorell, que tiene una plantilla de unos 60 trabajadores, aunque no ofrecieron más detalles del cómo ni el cuándo. El comité de empresa conminó ayer a la dirección de la multinacional a que convoque oficialmente una reunión y aporte datos que confirmen la gravedad de la situación de la filial alavesa.

Fuentes de UGT indicaron que la comunicación del cierre patronal que recibieron durante la mañana de ayer "no revestía el carácter de oficial", y criticaron que se hizo "a todo correr y sin presentar documentación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 2004