MATANZA EN MADRID | Las víctimas

Vidas rotas / 6

Once historias mínimas, de gente corriente, víctimas del 11-M. Once entre 201

Mercedes y María José ahorraban dos euros diarios para irse una noche, ellas solas, sin los maridos, a bailar sevillanas y tomarse unas copas. Pero Mercedes tomó un tren que explotó. Murió cinco días después y se convirtió en la víctima 201. A Abel le llamaban Alfa porque su apellido era Alfageme, pero el nombre le venía que ni pintado porque era un fanático de la astronomía. Y en astronomía, las estrellas más brillantes se llaman Alfa. Lola, a quien no le gustaba que la llamasen Dolores, no soportaba la injusticia. Era una devota de Jesús de Medinaceli. Le pidió tener un hijo (hoy de 15 meses) y cuando lo tuvo lo llevó ante la imagen del Cristo. Stefan, un antiguo policía rumano, vivía con otros ocho inmigrantes en un piso de 80 metros cuadrados y trabajaba de albañil. Once historias de gente sencilla. Once entre 201.

Más información
Vidas rotas / 5 y 6
BEGOÑA MARTÍN BAEZA / "Nunca la veremos vieja"
JOSÉ MARÍA LÓPEZ-MENCHERO MORAGA / "Le recordaré siempre porque era un luchador"
MARÍA DEL CARMEN LÓPEZ PARDO / La primera en ponerse a bailar
FRANCISCO JAVIER RODRÍGUEZ SÁNCHEZ / Las dos caras de la vida
Tren Alcalá de Henares-Atocha, 7.40 horas, una semana después
LISTA DE FALLECIDOS IDENTIFICADOS
ABEL GARCÍA ALFAGEME / Una estrella Alfa
ELÍAS GONZÁLEZ ROQUE / La mitad de dos, un tercio de tres
MERCEDES VEGA MINGO / La víctima 201
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