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MATANZA EN MADRID | Manifestación en Madrid

Berlusconi y Raffarin se manifiestan en Madrid

Prodi y Durão acompañaron una marcha en la que Francia llevó la mayor delegación

La velada crítica de José María Aznar, el martes, en el diario Le

Monde, al presidente francés, Jacques Chirac, y a la formación que le respalda no tuvo consecuencias. Gobierno y oposición de Francia tuvieron la representación más nutrida en las manifestaciones de ayer.

En las primeras filas del cortejo se situaron el primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, y el secretario general de la Unión para la Mayoría Presidencial, Philippe Douste-Blazy

. La oposición francesa también se desplazó hasta Madrid, encabezada por François Hollande, primer secretario socialista, y Bertrand Delanoë, el alcalde de París.

El Gobierno francés llevó su solidaridad hasta enviar a uno de sus miembros, el titular de Justicia, Dominique Perben, a Vitoria donde se sumó a la manifestación antiterrorista. Su presencia en la capital vasca no significa que atribuya a ETA la autoría de los atentados. No hay "que excluir ninguna pista", declaró a la agencia France-Presse.

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Otros dos países, Portugal e Italia, estuvieron también representandos en la capital española por sus jefes de Gobierno, José Manuel Durão Barroso y Silvio Berlusconi.

En la cabeza del cortejo figuraban también, según testigos oculares, dos viceprimeros ministros, el holandés Thom de Graaf y el británico John Prescott, al que acompañaba el secretario de Estado de Asuntos Europeos, Denis MacShane. "Es la primera vez que he visto a toda Europa unida, izquierda y derecha, en una expresión de solidaridad total frente al tercer totalitarismo histórico, tras el comunismo y el fascismo", declaró a este diario el británico.

Cuatro ministros de Exteriores, el alemán Joschka Fischer, el belga Louis Michel, el danés Per Stig Moeller y el marroquí Mohamed Benaissa formaban además parte de la manifestación.

El rey Mohamed VI, que llamó a don Juan Carlos y a Aznar para darles el pésame, ordenó al jefe de su diplomacia que viajase a Madrid para mostrar la solidaridad de Marruecos con una España golpeada "por la barbarie". "Los marroquíes están agradecidos por el apoyo español tras los atentados de Casablanca y el terremoto de Alhucemas y quieren devolverlo", afirmó un diplomático español.

La Unión Europea estaba también representada por su Alto Representante, Javier Solana, y cuatro miembros de la Comisión empezando por su presidente, Romano Prodi, y por su vicepresidenta, Loyola de Palacio. A su lado se habían colocado los comisarios Pedro Solbes y Antonio Vittorino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de marzo de 2004