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Fuerzas afganas y estadounidenses matan a nueve talibanes en los combates más duros en varios meses

Fuerzas afganas y estadounidenses mataron el viernes a nueve presuntos talibanes durante un enfrentamiento armado en la provincia de Paktika, al este de Afganistán, en los combates más duros registrados en los últimos meses en el país. En otras dos operaciones, 14 extremistas islámicos fueron detenidos el jueves por soldados estadounidenses, mientras que dos comandantes talibanes fueron capturadas por soldados afganos el viernes después de un asalto contra un cuartel cercano a la frontera con Pakistán en el que murieron siete miembros del Ejército.

"Una patrulla enemiga de unos 40 hombres intentó el viernes rodear una de nuestras posiciones al este de la base de Orgún", explicó ayer en Kabul el teniente coronel estadounidense Bryan Hilferty. "Nos enfrentamos al grupo enemigo y matamos a nueve rebeldes", agregó. Orgún está situada a unos 170 kilómetros de Kabul en una zona donde se han producido bastantes enfrentamientos.

En Afganistán hay desplegados unos 10.000 soldados estadounidenses, en el marco de la operación Libertad Duradera, independiente de las fuerzas internacional de la ISAF, dirigidas por la OTAN. La principal misión de las tropas de EE UU es luchar contra los talibanes, que siguen moviéndose a sus anchas en el sur y gran parte del este del país, donde se cree, además, que está escondido Osama Bin Laden.

"Estaban armados, estaban actuando de forma hostil. Así que abrimos fuego contra ellos y luego les perseguimos", relató el teniente coronel Hilferty. Al menos 10 tiradores de élite de las fuerzas especiales de EE UU participaron en la batalla, en la que no se produjeron bajas entre las tropas de coalición.

En cuanto a la captura de los 14 presuntos talibanes, se trató de una operación llevada a cabo en dos emplazamientos cercanos a la ciudad de Jost, en el este del país, por el 501 Regimiento Aerotransportado. Durante el asalto, además de los arrestos, se encontró numerosa munición de mortero y de lanzacohetes. Los estadounidenses creen que los detenidos participaron en el ataque contra el puesto fronterizo afgano que causó siete muertos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de marzo de 2004