Sarah Waters publica en castellano su primera novela sobre el lesbianismo

Sarah Waters apareció en la narrativa inglesa en 1998 consiguiendo sacar una novela lésbica de los márgenes y colocándola en el centro del debate literario. Tipping the Velvet -traducida al castellano por Anagrama como El lustre de la perla y por La Magrana al catalán como Besar el vellut- contiene la historia de una lesbiana de la época victoriana, un relato que consiguió "ser un éxito tanto comercial como de crítica", resalta su editor en castellano, Jorge Herralde. Estas editoriales acaban de publicar en España este primer libro de una trilogía sobre el amor entre mujeres en la Inglaterra del siglo XIX. Ya editaron en 2003 Falsa identidad, la tercera entrega, y lanzarán durante el próximo año Afinidad, la segunda de las novelas.

Waters (Gales, 1966) visitó Barcelona para presentar El lustre de la perla y recordó que con esta novela quiso romper con "la falta de ambición" que detectó cuando comenzó a leer literatura lésbica en la década de 1980. "Pretendí que el lesbianismo pasara a ocupar el centro de la literatura, que abandonara los márgenes". La obra nació como un fruto de la tesis doctoral que entonces elaboraba la escritora sobre lesbianas en la época victoriana, una sociedad estereotipada como el mundo de la falsa moral. "Se conocía mucho del entorno gay de entonces, pero no tanto del lésbico. Quise también reflejar en el libro movimientos entonces incipientes y que desde entonces se han mantenido dentro del lesbianismo, como el feminismo y el socialismo. Esto permite una lectura actual de esa época", señaló la autora.

Nancy es la protagonista de este libro. Una joven que trabaja en una ostrería en la costa de Kent y que acaba en el Londres del music hall encandilada por una estrella de los incipientes números de transformismo. Un primer amor que luego la llevará a ser amante de una exigente dama o a relacionarse con el mundo de la prostitución. "Sé que es un personaje complejo, una mujer que quise que recordara a los protagonistas de Dickens.", agrega la autora, que también señala a la picaresca, "al estilo de Moll Flanders", como otro elemento característico de su obra. "Mis novelas han vivido una evolución. En El lustre de la perla se nota más el elemento historicista que me marcó al principio, pero cada vez tengo más interés por inventar y contar historias". Waters dice seguir sorprendida por el respaldo que han tenido sus novelas fuera de círculos homosexuales y ha decidido abandonar el mundo victoriano para su siguiente libro, que aparecerá el próximo año. Su nueva historia de amor lésbico transcurrirá durante la II Guerra Mundial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 19 de febrero de 2004.