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El 'eusko' en vez del euro

Jesús Mota

Álvaro Anchuelo, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid), desarrolla una hipótesis atractiva sobre la política monetaria de un País Vasco separado de España. En el caso de una secesión, Euskadi debería contar con una moneda propia, porque si mantuviera el euro debería enfrentarse con dos hechos de complicada negociación. El primero es que carecería de capacidad para participar en las decisiones monetarias del Banco Central Europeo (BCE), porque la representación en la autoridad monetaria europea pertenece a España. En caso de que quisiera participar como miembro del BCE, y fuera aceptado, el País Vasco pasaría a formar parte del grupo de voto de los países más pequeños, cuya capacidad de decisión es mínima (tienen derecho a voto en tres de cada 10 veces).

Pero además cabe la objeción técnica de que el nuevo Estado no ha demostrado que es capaz de cumplir las condiciones de la integración (déficit, deuda, inflación, etcétera). Anchuelo plantea, pues, la hipótesis probable de una moneda vasca, el eusko, que de partida valdría un euro. Esta decisión costaría a la banca instalada en Euskadi unos 100 millones de euros sólo por cambio de cajeros, recibos, etcétera, más un coste aproximado del 1% del PIB anual en concepto de intercambio con el resto de las monedas, incluido el euro.

Los problemas que se vislumbran con el eusko son un compendio o resumen de los que generaría la creación de un País Vasco escindido de España. Fuera del ámbito del Estado español, la moneda sufriría ataques especulativos graves; y dentro de la disciplina del euro carecería de relevancia política.

Las hipótesis del libro parten de que el proceso político de separación sería una secesión no aceptada por el Estado. Las dificultades mencionadas y calculadas por Buesa y su equipo disminuirían considerablemente en el caso de una asociación pactada pacíficamente con el Estado. En este caso Euskadi podría mantener el euro y sostener el volumen de relaciones comerciales con España, sin aranceles ni barreras.

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