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El Ejército planea doblar con otros 1.000 soldados las tropas en Irak este verano

El nuevo Gobierno decidirá si acepta relevar a Polonia al mando de la división centro-sur

Una de las primeras decisiones que deberá adoptar el nuevo Gobierno salido de las urnas del 14 de marzo es si acepta tomar el relevo de Polonia y asumir el mando de la división centro-sur de Irak a partir del 1 de julio. España, con el apoyo de Estados Unidos, está intentando que esta responsabilidad sea asumida por la OTAN, pero los plazos corren en contra de sus pretensiones. El Ejército de Tierra ha puesto ya en marcha los planes para hacer frente a este reto sin precedentes que, si hay luz verde política, supondrá doblar el actual contingente de 1.300 soldados desplegados en Irak.

El acuerdo adoptado por el Consejo de Ministros el pasado 12 de diciembre autoriza la presencia de 1.300 soldados españoles en Irak hasta el 30 de junio. Antes de ese día, el nuevo Gobierno, cualquiera que sea su color, tendrá que tomar una decisión. Pero no podrá limitarse a una prórroga. En esa misma fecha concluye el mandato polaco de un año sobre la división centro-sur, en la que se integran las tropas españolas. Aunque el segundo contingente más numeroso tras el polaco es el ucranio, con 1.800 efectivos, España dijo desde el principio que aspiraba al mando rotatorio de la división y el ministro de Defensa, Federico Trillo-Figueroa, habló incluso de "coliderazgo" hispano-polaco.

El problema radica en que el relevo implica doblar el contingente, hasta una cifra próxima a los 2.500 soldados, como ahora tiene Polonia. Según los planes que ha empezado a elaborar el Ejército de Tierra, en previsión de que se produzca la decisión política, habría que enviar un cuartel general de división, basado en el de la Fuerza de Acción Rápida, con base en Madrid, o la División Mecanizada Brunete, en Castrillo del Val (Burgos). Además, sería necesario reforzar las capacidades de apoyo logístico, transmisiones, zapadores y helicópteros, entre otras. El coste actual, 20 millones de euros mensuales, también se duplicaría.

En los últimos meses, España ha intentado, con el apoyo de EE UU y Polonia, que el mando de de la división sea asumido por la OTAN y así se planteó en la reunión informal de ministros de Defensa de Múnich (Alemania) el pasado fin de semana.

Esta pretensión, sin embargo, no sólo tropieza con los recelos de Francia y Alemania, sino con el calendario. El nuevo secretario general de la Alianza, el holandés Jaap de Hoop Scheffer, ha declarado que, "si un Gobierno legítimo iraquí pide nuestra asistencia y tenemos el apoyo de Naciones Unidas, la OTAN no debería abdicar de su responsabilidad". Pero no habrá un Gobierno legítimo iraquí, con o sin elecciones, antes del 30 de junio, cuando está prevista la devolución de la soberanía. Aunque la cumbre que la OTAN celebrará un día antes en Estambul (Turquía) dé luz verde, la Alianza tendría que realizar una conferencia de generación de fuerzas y difícilmente podrá enviar tropas antes de fin de año.De Hoop subrayó ayer en Londres que "todavía no ha llegado el momento" para que la OTAN intervenga en Irak y que su "prioridad número uno es actualmente Afganistán".

Polonia se resiste a prorrogar su mando y Ucrania no está en condiciones de ejercerlo. Ante la eventualidad de que finalmente deba asumirlo, el Ejército español ha empezado a prepararse. No sólo hay que seleccionar las unidades, sino completar sus plantillas e incluso adquirir equipos, lo que requiere varios meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de febrero de 2004