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Emiliano Martínez afirma que la enorme oferta editorial causa problemas económicos

El presidente de los editores madrileños critica las ingentes sumas dedicadas a la televisión

Más de 60.000 títulos, de los que la mitad son novedades. "Esta enorme oferta aporta un gran valor cultural, abre opciones a autores y lectores, refleja la diversidad, pero presenta incuestionables dificultades económicas", afirmó el miércoles el presidente de la Asociación de Editores de Madrid (AEM), Emiliano Martínez, que hizo un amplio análisis de los desafíos de la edición en el Club de Debates del gremio madrileño. Los índices de lectura, los problemas de las librerías, las devoluciones o la escasa circulación de los fondos editoriales son algunos de los temas que trató.

La rica oferta editorial, dijo Emiliano Martínez, presidente de Santillana, implica "una sobreinversión y un incremento del gasto operativo". "Y dado que la cifra global de negocios permanece estancada y los mercados exteriores -sin los que nuestra industrial editorial no sería la que es- van a estar difíciles con un euro tan fuerte, no es extraño que la rentabilidad del sector se esté reduciendo".

"Se venden las novedades, mientras que el fondo ha reducido su peso dramáticamente, con la consiguiente pérdida de presencia en las librerías", que son las que siguen siendo el principal circuito de venta de libros. Otro de los problemas, añadió, es el elevado coste de las devoluciones. La magnitud de la oferta "genera invendidos en la librería". "Algo tendremos que hacer para manejar la esquizofrenia de una sobreoferta, culturalmente rica, y un embudo en el que sólo son visibles los libros de temporada".

Si el tema económico preocupa a los editores, también les inquieta el de la lectura. "La materia prima de la edición no es el papel, como habitualmente pensamos, sino la lectura. En ella se asienta nuestra actividad", afirmó Martínez, que facilitó los últimos datos, correspondientes a 2003.Un 37,3% de los españoles mayores de 14 años lee libros todas las semanas, un 15,5% lee alguna vez al mes y un 47,2% no lee libros nunca o casi nunca.

Pese al Plan de Fomento de la Lectura, puesto en marcha por el Ministerio de Educación y Cultura en 2001, y pese a las iniciativas de las administraciones autonómicas, los índices de lectura no han variado significativamente. "Hay que perseverar, porque el cambio de hábitos de una sociedad es un proceso lento".

Lo que no es de recibo es ese "riesgo persistente, poderoso y bien conocido: la oferta masiva de ocio audiovisual, no sólo gratis, sino cómodo, pasivo para el espectador". "A él", criticó Martínez, "los poderes públicos dedican ingentes sumas de dinero, la Administración del Estado y las autonómicas sin excepción, en una carrera a la que no se ve freno, a pesar de la contundencia de las cifras de déficit de las televisiones públicas. Esa opción en la designación de recursos, abrumadora a favor de lo audiovisual, es una mala opción política". Martínez reclamó más dotación y una oferta más actualizada para las bibliotecas públicas.

Moderó el acto Federico Ibáñez, de la editorial Castalia. Y lo cerró Francisco Pérez González, Pancho. Habló de la unidad del sector, imprescindible, para afrontar retos y dificultades.

Y, desde luego, parece bastante unido, porque, en el encuentro celebrado el miércoles por la noche, hubo representantes de todas las editoriales madrileñas, libreros y distribuidores. Asistió también el presidente de la Federación de Gremios, Jordi Úbeda; el de los editores andaluces, Francisco Argüelles; el de los catalanes, Josep Maria Puig de la Bellacasa; el director general del Libro, Fernando de Lanzas, y el subdirector, Luis González; y, entre otros, el director del Libro de la Comunidad de Madrid, Álvaro Ballarín. "Está bien que los poderes públicos, que durante mucho tiempo estuvieron enfrente de los editores, se sienten ahora con nosotros", concluyó Pancho.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de febrero de 2004