Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
GUERRA DE BUSCADORES

Google acelera su salida a Bolsa ante la llegada del buscador de Microsoft

Amazon, Yahoo!, eBay y MSN intentan frenar los avances de Google en los servicios de comercio electrónico

Ahora o nunca. Hace tres años le faltaba un hervor y ahora le sobrará si no se da prisa. Google, el mejor buscador de la historia de Internet, acelera el proceso para cotizar en Bolsa esta primavera, antes de que salgan los nuevos buscadores de Microsoft, para su portal MSN, el de Amazon y Yahoo! mejore su servicio.

De los 550 millones de búsquedas diarias en Internet, el 35% es a través de Google.com; el 26% por Yahoo!; el 19% por AOL; el 15% por MSN, y el 5% por AskJeeves, según los datos de diciembre de Media Matrix. Sin embargo, las búsquedas con la araña de Google suben hasta el 75% de todas. La explicación es que Google vende su tecnología a otros portales (como AOL y, hasta hace poco, Yahoo!).

La salida a Bolsa de Google se anuncia como la mayor de la historia de las puntocom e incluso del sector de la tecnología. La empresa quedará valorada en unos 20.000 millones de euros, según diversas fuentes.

Hace sólo cinco años, a sus inventores, los veinteañeros Larry Page y Sergei Brin, les costaba recaudar un millón para comprarse un par de ordenadores más.

Patrimonio de la humanidad

Con su algoritmo de búsqueda, Page y Brin demostraron dos cosas increíbles hasta entonces: que un buscador podría, efectivamente, buscar y, sobre todo, encontrar. Y dos: que un buscador fuera una fábrica de hacer dinero.

Hoy esto parece tan natural que se ha olvidado la osadía de estos dos jóvenes para crear algo que hoy los internautas declararían patrimonio de la humanidad.

Desde su nacimiento, Google rompió con todo lo establecido técnica y estéticamente.En aquellos tiempos era cuestión sagrada el diseño de las páginas, incluso a costa del tiempo de su descarga. La web de Brin y Page era una página en blanco con un barrita enmedio donde el internauta escribía lo que buscaba. La antiestética pura. Sólo estaba el logotipo de Google en colores, que lo hizo el mismo Sergei Brin.

En aquellos tiempos la guerra se libraba en los portales. Los venture capitalist tiraban el dinero en ellos. Todo el mundo era un portal, pensando que el internauta se quedaría en esa dirección disfrutando de sus servicio: correo, almacén de fotos, juegos, chats, postales, y gratis.

Cinco años después, el 95% de los portales han muerto y por Google pasa el 75% de todas las búsquedas universales de los internautas. Su éxito es también una amenaza latente para cualquier negocio en Internet. Más allá de las búsquedas, Google ha conseguido cambiar las estrategias comerciales de Yahoo!, MSN, Amazon, AOL y cualquier empresa que quiera un negocio en Internet.

Y es que a su utilidad social (buscar por Internet) y a su éxito popular (la quinta web más visitada del mundo) le añade algo impensable en una puntocom: números negros. Aunque su cuenta de resultados es bastante misteriosa, los pasos que ha dado parar preparar la salida a Bolsa desveló que en el último año facturó 800 millones de euros, de los que el 30% fueron beneficios.

La competencia aprieta

Gates ha olido el filón. Como antes lo olió en las consolas y en los teléfonos móviles. De repente, lo que en la década de 1990 a ninguna empresa le importaba (conseguir encontrar algo en la Red, y gratis) es el mayor filón económico de Internet de 2004. El culpable de este radical cambio es el éxito del buscador de Page y Brin.

A diferencia de Yahoo!, que para situarse a la altura de Google ha tenido que comprar Overture (más Alltheweb y Altavista) por 2.000 millones de dólares), Microsoft quiere crear su propio algoritmo de búsqueda. Saldrá antes de final de año y lo colocará en MSN.

Éste es uno de los motivos para acelerar la salida a Bolsa de Google. Nunca va a tener tanto trozo del pastel como ahora. La otra razón es que, después de la debacle bursátil de las puntocom, el mercado se anima. Las acciones de eBay, Amazon o Yahoo! suben como en los mejores tiempos.

Sin embargo, cuando Page y Brin inventaron Google, la ventaja sobre el resto era infinita. Hoy se ha estrechado y aún se estrechará más, a no ser que alguien dude de la eficacia marketiniana de Microsoft.

La diferencia se estrecha también en cantidad. Su antaño socio y ahora rival Yahoo! tiene indizadas un parecido número de páginas (más de 3.000 millones, por otra parte sólo el 3% del Internet). Para Google, la salida a Bolsa es ahora o nunca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de febrero de 2004