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Reportaje:

La morada de Antíopa

Rincón de la Victoria (Málaga) alberga una de las villas romanas más importantes de Andalucía

Justo en el límite de la carretera que unía toda la costa malagueña hasta Nerja, junto a la Torre de Benagalbón, se han encontrado los restos de una gran villa romana fundada, según los primeros estudios, en el siglo III después de Cristo y abandonada unos 300 años después. Este descubrimiento, que se produjo casualmente cuando los promotores del solar comenzaron el rebaje del sótano de un edificio de viviendas, se ha convertido ya en uno de los más importantes de Andalucía.

En cuanto se hallaron las primeras estructuras, tanto el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria como la Junta de Andalucía actuaron en la parcela. Este pasado verano empezaron los trabajos con la excavación de todo el solar, casi 1.200 metros cuadrados. Bajo las huellas más recientes, la tierra fue sacando a la luz mosaicos prácticamente completos, muros de hasta un metro de altura y hasta mampostería de la época. El tiempo se detiene y el que presencia las teselas bien dispuestas, formando motivos geométricos e incluso figuras mitológicas no tiene que hacer uso de su imaginación para sentir la presencia de unos antepasados que vivieron y durmieron en ese mismo lugar 1.700 años atrás.

La excavación, ya completa, desveló trece mosaicos, siete en excelente estado

"La importancia de este yacimiento reside en la gran superficie excavada y, sobre todo, en el excepcional estado de conservación de los muros y mosaicos", comenta el arqueólogo encargado del proyecto, Juan Bautista Salado. "Se han localizado trece mosaicos, de los cuales siete están en excelente estado y podemos ver la planta casi completa de la parte residencial. Por todo esto, el conjunto puede estar dentro de los más importantes no solo de Andalucía sino también de España", añade Juan Bautista Salado.

Uno de los emblemas de la excavación, quizás el hallazgo más importante, es un mosaico circular que recoge en su interior dos personajes, Satir y Antíopa, la hija de Teba. El dibujo, que se encuentra intacto, es de una gran riqueza y colorido. "Se trata de una escena mitológica. Satir, que es Júpiter disfrazado de sátiro, intenta seducir a Antíopa", explica el arqueólogo. Estos personajes bailan una especie de danza ritual, hacen sonar una pandereta y sus ropajes caen al suelo. "Es una escena erótica, lo que nos hace pensar que esta habitación en la que se encuentra sería uno de los dormitorios principales, posiblemente el del dueño de la villa. Lo creemos no sólo por el tema iconográfico sino también por la ubicación marginal dentro del conjunto de la casa", cuenta Juan Bautista Salado.

En el salón principal también se ha encontrado un importante mosaico que representa la rueda de la fortuna envuelta en una corona de laurel. "Podemos deducir que era un hombre muy rico. Además de las monumentales dimensiones de la villa, 12 habitaciones y tres pasillos, los mosaicos reflejan un alto poder adquisitivo", dice el arqueólogo. Además de la parte residencial, se han excavado almacenes, relacionados principalmente con la pesca. Se han encontrado anzuelos y agujas de coser redes.

"Parece ser que el dueño de la villa tenía a su alrededor todo lo necesario para que el proceso productivo le resultase económico. Desde los alfares para fabricar las ánforas, hasta las viviendas de los esclavos, las termas...", añade Salado. También se encontró en la exedra, un patio ajardinado con fuente, una escultura de mármol que representa al dios Baco. En su pelo, finamente labrado igual que su rostro, cuelgan hojas de parra y uvas. "Es la única escultura que ha aparecido y es de las pocas que existen en la provincia. También se han encontrado otros objetos como restos de columna y una fuente, pero esta pieza es excepcional", afirma.

Ahora comienzan los duros trabajos de estudio para delimitar, sobre todo, su época de abandono. Han aparecido algunos símbolos, como una lucerna cristiana, que pueden fechar su uso hasta el siglo VI después de Cristo, ya época bizantina. Aunque su futuro todavía está por decidir, este yacimiento, se convierta o no en museo, es por el momento el testigo más importante de la historia romana en el lugar, un verdadero regalo del pasado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de enero de 2004