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Fracasan los tres primeros intentos de contactar con el 'Beagle 2' en Marte

La ESA comprueba el excelente funcionamiento en órbita de su nave 'Mars Express'

El pequeño módulo de descenso Beagle 2, que el pasado jueves debió llegar a la superficie de Marte, siguió ayer sin responder a los intentos de comunicación por radio desde la Tierra, mediante radiotelescopios, y desde la nave en órbita estadounidense Odyssey. Los intentos de contacto se mantendrán hasta principios de enero. Para la Agencia Europea del Espacio (ESA), la incertidumbre respecto a la suerte del Beagle 2 fue compensada con creces con el excelente funcionamiento de su nave Mars Express, que se colocó en órbita marciana en la mañana del día de Navidad.

El módulo no estaba dotado de sistemas de transmisión durante el descenso

El comisario Busquin considera un "logro fantástico" la primera órbita de 'Mars Express'

El centro de control de la agencia, ESOC, en Darmstadt (Alemania), verificó ayer todos los datos de la nave, recibidos a través de la nueva gran antena europea en New Norcia (Australia), y constató el funcionamiento perfecto de todos los sistemas y la óptima trayectoria de la nave. La próxima maniobra de Mars Express, para ir ajustando su órbita inicial a la de trabajo, está prevista para el próximo día 30.

El comisario europeo de Investigación, Philippe Busquin, consideró ayer un "logro fantástico" la órbita completa alrededor de Marte dada por la sonda Mars Express, tras un viaje de siete meses y 400 millones de kilómetros.Busquin señaló en un comunicado que esto se ha podido conseguir debido a "la estrecha colaboración de los 15 Estados miembros y de socios internacionales como Estados Unidos y Rusia" y al buen funcionamiento de la ESA. Igualmente indicó que el proyecto Mars Express es un buen ejemplo de lo que Europa puede lograr, en este planeta y más allá, si trabaja junta. "Incluso si no todas las partes de la misión han logrado el éxito, debemos darnos cuenta de su significado, y aprovechar la experiencia ganada para garantizar mayores posibilidades de éxito en el futuro", agregó Busquin.

La nave, de 1.200 kilos de masa, con siete experimentos científicos a bordo, se puso en órbita el día 25 a primera hora de la mañana. La misión, la primera de exploración de otro planeta que realiza la ESA, debe durar dos años. El jueves pasado quedó en la órbita provisional, un recorrido muy amplio alrededor del planeta que el ya satélite artificial marciano recorre en 10 días. Mars Express recibirá órdenes para encender sus motores varias veces durante pocos minutos en la primera quincena de enero hasta que adquiera su órbita de trabajo correcta, girando alrededor del planeta una vez cada poco más de seis horas.

Beagle 2, por su parte, dotada con herramientas para estudiar el terreno, debió llegar a la superficie de Marte a las 3.52 del pasado día 25, tras viajar los últimos seis días en solitario y en total silencio, desde que se desprendió, ya en las proximidades de Marte, de la Mars Express, su nave nodriza. Las medidas tomadas para hacerla llegar sana y salva a la superficie(despliegue del paracaídas y apertura de los airbags entre ellas) estaban milimétricamente programadas, pero no podían evitar del todo los altísimos riesgos de la azarosa entrada en Marte. Los científicos manejan varias hipótesis, entre ellas que hubiera resultado desviada por los vientos y tormentas o que su antena esté apuntando en la dirección incorrecta. Tampoco descartan que haya resultado destruida durante el descenso o al chocar con la superficie.

El más optimista fue ayer el director del proyecto, Colin Pillinger: "Beagle se puede cuidar sola durante 20 días y quizá más, y no estamos preocupados por no poder estar en contacto". Este científico británico no descartó que haya algún problema con el reloj que indica al transmisor del Beagle cuándo tiene que funcionar y aseguró que tratar de captar la señal del robot es como "enviar a alguien una carta de amor. Uno sabe que la ha recibido, pero está a la espera de su respuesta", informa Efe.

Tres horas después de la hora prevista de llegada a Marte de la Beagle 2, intentó escuchar su señal de radio la nave en órbita Odyssey (que pasa por la zona de descenso una vez al día), pero no lo logró. Tampoco los radiotelescopios en Tierra que intentaron comunicarse el jueves y ayer con el módulo obtuvieron resultados. Se han fijado algunas horas al día en varios radiotelescopios terrestres para encontrar la Beagle 2 en los próximos días y la búsqueda continuará con la Odyssey. También se intentará dentro de unos días con la Mars Express.

El módulo, una especie de sartén del diámetro de una rueda de bicicleta, necesita abrir sus paneles solares para alimentarse de energía en cuanto se agoten sus baterías, que deberían tener carga hasta el próximo 7 de enero. Sólo ese día, de no aparecer antes su señal, se dará por perdida.

El hecho de que este instrumento, diseñado y construido por el Reino Unido, con una ayuda financiera considerable de la ESA, se haya construido con escasos recursos económicos, ha obligado a sus responsables a prescindir de muchos sistemas considerados necesarios para muchos expertos espaciales. Así, por ejemplo, ya se escuchan algunas críticas por haberse aprobado una misión sin ir dotada de sistemas de transmisión durante la crítica maniobra de descenso, ya que en caso de fracaso, al menos pueden analizarse después las causas para no repetir los mismos errores en futuras misiones. Ésta fue una de las conclusiones principales de los análisis de la NASA tras perder dos misiones en Marte en 1999 sin poder detallar lo sucedido en los últimos minutos precisamente debido a la falta de equipos de transmisión en la llegada.

Aunque no hay ninguna misión aprobada de continuación de Mars Express, los científicos ya están pensando en nuevos viajes. Jean Jacques Dordain, director de la ESA, comentó a EL PAÍS en ESOC, tras la puesta en órbita con éxito de la nave europea: "Estoy seguro de que habrá una misión de continuación de ésta. El programa científico de la agencia [obligatorio para todos los países miembros] está lleno para los próximos 10 años y no tiene otra misión a Marte, pero está el programa Aurora, que es opcional, y en él se prevén misiones a Marte en el futuro y también a la Luna".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de diciembre de 2003