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Tribuna:

Respuesta a Xavier Sala

El señor Xavier Sala i Martín (XSM) escribió en La Vanguardia un artículo titulado 'Yo votaré a Artur Mas' (14-11-2003) en el que, además de insultar a Pasqual Maragall, Josep Lluís Carod Rovira y Joan Saura, mostraba una serie de indicadores sociales (que también utilizó Artur Mas en su campaña) para rebatir las observaciones que hicieron los partidos de izquierdas de que el Estado de bienestar en Cataluña estaba poco desarrollado. XSM asumía que tales indicadores sociales mostraban que el Estado de bienestar en Cataluña, en realidad, estaba por encima del promedio de España e incluso del promedio de la UE en las áreas de educación y sanidad.

En mi artículo publicado en EL PAÍS Cataluña (8-12-2003) protesté por los insultos, y documenté además que los indicadores que XSM utilizaba no eran correctos y no permitían la conclusión optimista que él y Artur Mas sostenían. En mi respuesta no había ningún insulto; sólo denunciaba su comportamiento insultante y su excesiva ligereza en la utilización de datos. En su réplica (16-12-2003), XSM indica que él no insultó a nadie y todavía menos a Maragall, Carod Rovira y Saura, y añade ahora en su respuesta una serie de insultos, acusaciones y falsedades sobre mi persona. Primero, veamos su declaración de inocencia y permítame el lector que cite amplia y textualmente a XSM para que el lector llegue a sus propias conclusiones sobre si insultó o no a Maragall, Carod Rovira y Saura. XSM aconseja al lector de su artículo que no vote a Maragall porque, entre otras razones, "quien distorsiona la verdad para conseguir un puñado de votos no es digno de ser el presidente de mi país". XSM añade también: "Las afirmaciones del Sr. Maragall son tan esperpénticamente falsas que producen risa". Tales supuestas falsedades esperpénticas son las críticas realizadas por todos los partidos de la oposición (PSC, ERC e ICV-EUiA), que señalaron que en aspectos importantes de educación, sanidad y servicios de ayuda a la familia Cataluña está por debajo del promedio de España y a la cola de la UE; estos datos proceden de ponencias de las jornadas de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) sobre L'Estat de benestar a Catalunya, de las que fui coordinador y en las que investigadores de varias universidades catalanas analizamos la situación de las transferencias y los servicios sociales públicos sobre los que la Generalitat tiene responsabilidad. XSM añade que otra causa para no votar a Maragall es: "Maragall baila al ritmo que los socialistas españoles anticatalanes dictan". Escribe también que Carod Rovira le da miedo porque los votos de su partido acaben dando poder en la Generalitat al partido de Saura, "la extrema izquierda, ex comunista... una izquierda marxista trasnochada que ha desarrollado un odio visceral por todo lo privado, desde escuelas hasta hospitales pasando por empresas o pequeños negocios". Por lo visto, XSM no considera todas estas declaraciones insultantes y faltas de rigor. No hay ningún partido en la coalición tripartita que haya expresado ningún odio a las escuelas u hospitales privados o a las empresas o pequeños negocios. Lo que han exigido es que las escuelas y hospitales privados cumplan con la ley, integrándose en el sistema público. La utilización de términos como "odio" definen el talante de XSM que, característico de sus artículos, intenta la crispación.

Ahora, en su respuesta a mi artículo, y siguiendo su costumbre, me insulta personalmente refiriéndose a mí como "viejo profesor", utilizando la expresión "Don Vicenç" con retintín (para ridiculizarme, supongo), "mentiroso", "manipulador de datos", etcétera. En realidad, es difícil poner tantos insultos en tan poco espacio, aunque es probable que XSM niegue también que tales epítetos sean insultos. Éstos son el ropaje de una serie de acusaciones graves que requieren una contestación. Intentando desacreditarme, me acusa de cometer errores básicos en mis datos científicos sin que ninguna vez se refiera concretamente a ninguno de ellos. En mi crítica a su artículo citaba yo datos que mostraban los errores de sus conclusiones. Si él estaba en desacuerdo, debería haberse referido a los datos explicando por qué son erróneos. No lo hace; en su lugar, acusa e insulta.

En cuanto al debate en TV-3 de cinco años atrás al que XSM hace referencia, en el que según él hice un "ridículo espantoso", indiqué que durante la crisis financiera asiática, los países que, desatendiendo las instrucciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), regularon la movilidad de capitales financieros, salieron de la crisis económica mejor y más rápidamente que otros que siguieron los consejos del FMI y de XSM. La crítica tan extensa hoy hacia el FMI ha confirmado la certeza de mis críticas.

XSM tiene todo el derecho a defender sus teorías neoliberales en los abundantes medios de información que se le ofrecen en este país como cajas de resonancia a su ideología, siempre que no intente apagar la voz de aquellos con quienes discrepa, como ocurrió en la Universidad Pompeu Fabra (UPF) cuando intentó, sin éxito, que esta entidad sancionara a algunos profesores por enviar información por el correo electrónico de la UPF convocando una reunión y movilización antiguerra de Irak. XSM tiene todo el derecho a apoyar al presidente Bush y defender sus argumentos, pero -como expresé en el claustro- no tiene derecho a impedir que sus colegas utilicen los medios universitarios para defender los puntos de vista que deseen. La gran mayoría de los estudiantes de la UPF agradeció mi intervención. En realidad, estudiantes de otras promociones ya habían sugerido antes un debate Navarro-Sala i Martín que gustosamente acepté y que lamentablemente XSM no lo hizo. Por último, el programa Catalunya nit, de Catalunya Ràdio, que XSM cita, en una tertulia en la que yo no participaba (nunca me han invitado a tertulias de TV-3 o Catalunya Ràdio), XSM (que colabora en tales programas) indicó que los datos de Vicenç Navarro mostrando los déficit sociales de Cataluña son falsos. De ahí que yo pidiera al programa poder contestar para aclarar que la mayoría de tales datos proceden del Idescat, la agencia de Estadística de la Generalitat. XSM debería expresar sus desacuerdos ideológicos con menos insultos y más rigor.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la UPF.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de diciembre de 2003