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680.000 palestinos quedarán separados de colegios y trabajos por el muro israelí

La ONU denuncia que la verja de seguridad sólo coincide en un 11% con la 'línea verde'

Unos 680.000 palestinos se verán perjudicados por la construcción del muro que el Gobierno de Ariel Sharon construye entre Israel y Cisjordania con el objetivo oficial de impedir el paso a los comandos suicidas palestinos. Éste es uno de los datos del último informe de la ONU sobre el impacto de la muralla, en el que se asegura que la "valla de seguridad", denominación oficial de los israelíes, sólo respeta el 11% de la "línea verde", separación fijada en el armisticio de 1949 y que la comunidad internacional contempla como frontera del futuro Estado de Palestina.

La muralla que construye Israel desde hace cerca de un año, en la que se alternan paredes de cemento de hasta ocho metros de altura, alambradas electrificadas y trincheras permanentemente vigiladas con cámaras y soldados, está empezando a ocasionar trágicas consecuencias a la población palestina de Cisjordania, que se incrementarán ostensiblemente si se continúa con la obra; cerca del 30% de la población de esta zona, es decir, unos 680.000 habitantes, se verá directamente perjudicada por esta gigantesca obra, según han calculado los expertos de la ONU en su último informe.

La muralla penetra en el territorio palestino, violando de manera continua la llamada línea verde, la futura frontera, con una profundidad variable, que llega en algunos casos a adentrarse hasta unos 22 kilómetros en el interior de Cisjordania. Los resultados serán catastróficos para al menos 274.000 ciudadanos palestinos, de 112 pueblos, que quedarán presumiblemente emparedados entre la línea verde -la frontera- y la muralla sin posibilidad de moverse libremente, en unos territorios calificados por Israel de "zonas cerradas" y que han empezado a ser administradas por los militares. Otros quedarán totalmente rodeados por murallas circundantes, construidas en torno a sus diferentes pueblos.

El informe de la ONU prevé que a este grupo de perjudicados deberán sumársele otros 400.000 palestinos, que aunque quedarán al este del muro, necesitarán cruzar la muralla cada día para ir al trabajo, a sus campos, a la escuela o para tener acceso a los servicios mínimos, incluidos los hospitales o los comercios. Sumados unos y otros afectados, se alcanza la cifra inicialmente señalada de 680.000 palestinos, que se verán directamente afectados por el muro.

La ONU asegura en estas estimaciones que el muro israelí se apropiará de un 14,5% de Cisjordania, todo ello sin contar los perjuicios que la construcción de la valla pueda ocasionar en las ciudades de Jerusalén y de Belén, donde se ha diseñado y empezado a construir una separación especial, autónoma, que tendrá el carácter de envolvente y en el interior de la cual quedarán encerrados más de 300.000 habitantes.

Los datos barajados por la ONU son aproximativos, ya que el muro por ahora sólo tiene unos 180 kilómetros de longitud, debe prolongarse 500 kilómetros más, según estimaciones oficiosas del Gobierno israelí, que guarda un riguroso silencio sobre el trazado definitivo. El mismo hermetismo rodea las estimaciones sobre el coste económico, establecido, según datos ofrecidos en la Knesset (el Parlamento israelí), en unos 3.400 millones de dólares, a 4,7 millones el kilómetro.

Los analistas más equilibrados afirman que la longitud definitiva del muro podría ser de unos 1.000 kilómetros, en virtud de las desviaciones proyectadas para proteger los asentamientos, y el coste económico podría alcanzar los 1.000 millones de dólares.

El informe de la ONU asegura a modo de conclusión: "Aparentemente, el Gobierno israelí ha considerado muy poco el impacto del muro sobre la vida de los palestinos". El documento esboza al final un panorama desolador e indica: "Muchas personas, incapaces de alcanzar sus tierras para sembrar su cosecha, apacentar el ganado o llegar al trabajo para ganar el dinero que les permita comprar comida, pasarán hambre. Los daños causados por la destrucción de las tierras y propiedades para construir el muro son irreversibles y socavan la posibilidad de los palestinos de recuperarse jamás incluso si la situación politica permitiera mejores condiciones".

Un portavoz del Ministerio de Exteriores israelí ha calificado de "absurdas" las conclusiones de este informe. Un responsable de Defensa recalcaba la eficacia del muro y afirmaba que el número de comandos infiltrados había descendido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 2003