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ELECCIONES 16-N

El Gobierno de Andorra tilda de electoralista la propuesta de Mas

El Ejecutivo central ironiza respecto a la idea del 'conseller en cap'

"Ni ésta es nuestra batalla, ni mucho menos nuestra campaña electoral". Con absoluta contundencia se pronunciaron ayer fuentes del Gobierno de Andorra sobre la propuesta lanzada la víspera por el conseller en cap, Artur Mas, para que los deportistas catalanes pudieran participar en competiciones internacionales bajo pabellón de ese Estado.Los ministros Rodrigo Rato y Eduardo Zaplana no ocultaron sus risas cuando en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros se les preguntó respecto a la propuesta olímpica de Mas.

Marc Forné ha declinado pronunciarse abiertamente sobre la polémica, pero fuentes próximas a él comentaron que la competencia es exclusiva del Comité Olímpico andorrano y el jueves este organismo ya calificó de "inviable" la posibilidad de constituir selecciones conjuntas. "Es una batalla que no es nuestra, y la propuesta está vinculada a la campaña electoral catalana", destacaron las mismas fuentes, que no dudaron en calificarla gráficamente, a modo planiano, de "collonada".

Aunque las autoridades andorranas desconocen todavía el contenido íntegro de la propuesta convergente, sí sabían de las intenciones de Artur Mas. Éste llamó por teléfono a Marc Forné desde Lausana minutos antes de entrar en el despacho del presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge. Forné, según fuentes del Ejecutivo andorrano, sencillamente se dio por enterado. "Si algún día quieren explicarnos su propuesta, nosotros la estudiaremos", concluyeron, no sin antes mostrar su sorpresa por el hecho de que Mas lanzara esta iniciativa como conseller en cap y no como candidato de CiU.

El Gobierno andorrano no fue el único que se quedó perplejo por este asunto. La oposición del Partido Socialdemócrata tampoco se quedó corta en adjetivos. Su jefe de filas, Jaume Bartumeu, tildó de "disparate" la propuesta."No podemos aceptar que Mas utilice Andorra como instrumento para hacer propaganda electoral, y sus declaraciones demuestran una falta de respeto hacia la independencia y soberanía de Andorra", declaró.

El líder de Esquerra Republicana, Josep Lluís Carod Rovira, más contundente que sus compañeros de partido, señaló: "Sinceramente, no tiene ningún tipo de viabilidad porque una cosa es Cataluña y otra Andorra". "Además", añadió, "merece poca credibilidad que haya quien pretenda hacer en un mes lo que ha sido incapaz no sólo de hacer, sino incluso de pensar, en 23 años". El líder independentista calificó de "lamentable" que Mas no negociara antes con el Gobierno andorrano.

Por su parte, el candidato del Partido Popular, Josep Piqué, calificó de "absurda y ridícula" la propuesta. "Si yo fuera andorrano me sentiría ofendido, porque lo primero que tenía que hacer Mas es preguntar a los andorranos si están o no de acuerdo; me parece de una frivolidad tan grande que sólo eso la descalifica". Artur Mas, no obstante, insistió ayer en Madrid en la viabilidad de su propuesta puesto que "el espíritu olímpico" la avala. A juicio del conseller en cap, Cataluña cumple con las condiciones impuestas por el COI, ya que es un "territorio autónomo, ha expresado su voluntad, por medio del Parlament, de tener selecciones propias y además tiene competencias exclusivas en deporte".

También en Madrid, y entre risas, el ministro portavoz, Eduaredo Zaplana dijo: "Me gustaría leer la propuesta completa de Mas; pero si el Gobierno andorrano ya ha expresado su negativa, mal empieza".Mas subrayó que su iniciativa no obecede a "términos fiscales", sino "culturales y lingüísticos" con Andorra. Por tanto, opinó, debe ser estudiada jurídicamente si las autoridades andorranas la aceptan. Aunque las leyes andorranas impiden a los españoles acceder a la doble nacionalidad, el conseller en cap precisó que "existen vías incluso para nacionalidades temporales". Y anunció que si gana las elecciones autonómicas del próximo 16 de noviembre, presentará su propuesta ante las autoridades de Andorra.

No obstante, señaló que su voluntad no es obligar a ningún deportista a competir con la selección catalana bajo el pabellón de Andorra, ya que "es una decisión personal y de la federación". Mas aprovechó para arremeter contra el Gobierno central, que siempre ha rechazado la demanda de que Cataluña tenga selecciones deportivas propias.

En un acto organizado por Nueva Economía y Europa Press, el candidato de CiU a la Generalitat aseguró en Madrid ante un auditorio de empresarios y periodistas que la reforma del Estatuto que propone nunca será aprobada sin el apoyo de, al menos, un partido catalán de ámbito estatal -el PSC o el PP-, y que tendrá garantizada una mayoría en las Cortes. Aunque Mas expresó su respeto por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, mantuvo una clara distancia del plan que éste defiende, informa Luis R. Aizpeolea.

Artur Mas trató ayer de ofrecer en Madrid una imagen de moderación, a tan sólo un mes de las elecciones autonómicas catalanas. No sólo se desmarcó del procedimiento elegido por Ibarretxe para tratar de sacar adelante su plan soberanista. También abrió el debate sobre la posible participación de CiU en un gobierno central, ya sea del PP o del PSOE. Puso como condición el apoyo a la reforma del Estatuto de Cataluña, que calificó como "prueba de confianza".

Con anterioridad al debate sobre la reforma del Estatuto, a Mas le parece fundamental que "el marco autonómico quede claro antes". El candidato de CiU criticó el bloqueo del proceso autonómico por parte de la Administración central. "Hemos dejado de confiar en determinados poderes políticos. No se puede plantear nada porque la respuesta es "no", se quejó.

Mas insistió en que no tiene ningún compromiso con otras fuerzas políticas y en que negociará el Estatuto con el partido que gobierne España. Lamentó que CiU sea asociada "constantemente con el PP", en alusión al apoyo que este partido ha dado al Gobierno de la Generalitat en esta legislatura. Fue tajante al negar que esté en peligro la unidad de España, como aduce el PP, al menos en lo que depende de CiU. "Nada hacemos que nos separe del Estado español. Ayudamos a dar estabilidad al Gobierno central cuando no tiene mayoría suficiente y hacemos una política conjunta con España de cara a la Unión Europea", señaló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de octubre de 2003