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Los foros económicos rompen el frente de la patronal contra Esquerra

El núcleo de la patronal teme el sello de ERC en la política económica

La Cámara de Comercio de Barcelona, el Círculo de Economía y varios de los empresarios más significativos del Instituto de la Empresa Familiar (IEF) rompieron ayer el frente contra Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) levantado por la patronal Fomento del Trabajo (la CEOE catalana). Los foros económicos piden neutralidad ante los comicios catalanes en respuesta a la politización de Fomento, cuyo presidente, Juan Rosell, expresó su temor ante la posible presencia de Esquerra Republicana en el Gobierno catalán.

Esta línea de neutralidad se concentró ayer en la figura del presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, quien manifestó a este diario su voluntad de "no incidir en los comicios", y como muestra de la distancia respecto de las elecciones recordó que ayer mismo la institución había invitado a un almuerzo con empresarios a Joan Saura, el candidato de ICV, "del mismo modo que el pasado lunes se sentó aquí el vicepresidente Rodrigo Rato".

A Valls le siguieron ayer dirigentes del Círculo de Economía y del Instituto de la Empresa Familiar, que, sin hacer declaraciones oficiales, dejaron clara su no ingerencia institucional ante los comicios.

A pesar del giro que experimentó ayer la crisis abierta por Juan Rosell al referirse directamente a la "inseguridad que genera ERC", algunas fuentes consultadas indican que los ataques del presidente de la patronal contra el partido republicano tienen una base de opinión bastante amplia: buena parte del empresariado catalán considera que ERC es un partido "desvertebrado" y que su líder, Josep Lluís Carod, "no controla" las distintas corrientes.Rosell ratificó ayer sus declaraciones a este diario al afirmar: "ERC es un partido poco maduro para gobernar". El presidente advirtió que su crítica no había sido espontánea. "El contenido de mi declaración estaba hablado y consensuado con muchos de mis colaboradores y con una buena cantidad de empresarios que figuran en los estamentos de la organización empresarial", declaró Rosell.

La idea de lanzar un ataque contra Esquerra Republicana desde las organizaciones empresariales se gestó poco antes de que empezara la precampaña. Fue hace algunas semanas, en una reunión encabezada por Fomento en la que estuvo presente un buen número de empresarios, según reveló ayer uno de los asistentes. En aquel encuentro, se decidió que Rosell sería el primero en salir a la palestra públicamente para advertir que existe un peligro para la estabilidad política si los independentistas consiguen un buen resultado en los comicios y acaban controlando alguno de los departamentos del área económica del nuevo Gobierno catalán.

Sólo un aviso

Juan Rosell, que reconoció haber participado en la mencionada reunión, considera: "Sólo le hemos dado un aviso a ERC, y se trata precisamente de que cambie de actitud". Hasta ahora, el partido republicano se ha mostrado totalmente insensible a las cuestiones más candentes de la economía, sostienen algunos patronos. A los dirigentes republicanos no les conciernen los "proyectos de ley que dan impulso a la economía productiva ni los cambios fiscales que sirven para impulsar la inversión y el empleo", arguye Rosell.

Aunque el presidente de Fomento se apresuró al lanzar una denuncia "demasiado explícita", según consideran a posteriori miembros del gabinete de Fomento, algunos de los dirigentes más comprometidos del comité ejecutivo de la patronal -Eusebi Cima Mollet, Joaquín Gay de Montellà, José Antonio Díaz Salanova, Miquel Rumeu Milà y Alfonso Vilà Recolons, entre otros- apoyan a su presidente.

A pesar de la distancia adoptada ayer por Miquel Valls, al dejar clara su neutralidad, en los últimos días las críticas empresariales a ERC han traspasado las puertas de Fomento para llegar a la Cámara de Comercio de Barcelona. A diferencia de los tiempos en los que el presidente de la Cámara era Antoni Negre, ahora esta institución es muy permeable a las opiniones que llegan de la patronal. Rosell y su vicepresidente Basáñez tuvieron un papel destacado a la hora de conseguir los apoyos de los empresarios que Valls necesitaba para alcanzar la presidencia de la Cámara.

Patronal y Cámara, que durante años anduvieron a la greña, son ahora dos organizaciones hermanas. Hace pocos días, los presidentes de ambas organizaciones presentaron la Memoria económica de Cataluña en un acto que estuvo presidido por el candidato de CiU, Artur Mas.

Muy recientemente, Miquel Valls y Juan Rosell asistieron junto al ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, a un almuerzo organizado por Enrique Lacalle, el delegado del Gobierno en el Consorcio de la Zona Franca -militante del PP y afín a la línea del vicepresidente económico, Rodrigo Rato-, en la que se habló de la conveniencia de un Gobierno de gran estabilidad en Cataluña.

"Valls y Rosell manifestaron al ministro su coincidencia con las opiniones vertidas en esta línea por el mismo Rato, quien un día antes había criticado, ante un centenar de empresarios catalanes, el pacto tripartito de las izquierdas", dijo uno de los comensales que compartieron mesa y mantel con Zaplana.

La reunión en la que se decidió la formación de un frente anti-Esquerra diseñó una defensa de la estabilidad política en clave catalana. Algunos de los empresarios que asistieron pertenecen al consejo consultivo de Fomento del Trabajo, un organismo que en la práctica actúa como la asamblea general de la gran patronal. Pese a la pretendida clave catalana, la crítica empresarial a ERC también llega de Madrid, donde los ataques al partido republicano alcanzan cotas altísimas. 'Lo que más teme el mundo económico español es que Maragall o Mas ganen por un estrecho margen y dependan de Carod', señalan medios de la Asociación Española de Directivos. Además, un alto ejecutivo de una empresa de servicios, que pertenece a la junta del Círculo de Empresarios de Madrid, advierte del peligro de un partido como ERC, 'cuyos representantes se muestran refractarios ante cualquier planteamiento que tenga que ver con la economía'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de octubre de 2003