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LA POSGUERRA DE IRAK

Reino Unido, Alemania y Francia plantean un pacto a Irán

Alemania, Francia y el Reino Unido han ofrecido a Teherán compartir tecnología si permite el acceso de los inspectores de la ONU. La Unión Europea no quiere romper la baraja con Irán pese a que el programa nuclear iraní suscita seria preocupación e imposibilita la firma de un acuerdo de cooperación comercial, cuyas negociaciones están paralizadas desde el pasado junio.

Los ministros alemán, francés y británico enviaron el mes pasado una carta a su homólogo iraní instándole a firmar el protocolo adicional del Tratado de no Proliferación Nuclear (TNP), que permite a los expertos del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) de la ONU realizar inspecciones imprevistas. A cambio, ofrecen a Irán la posibilidad de compartir tecnología.

Estados Unidos ha criticado el gesto, y estima que puede dificultar el éxito de las actuales presiones internacionales para que Teherán esclarezca si su programa nuclear tiene objetivos civiles y no militares, como sospecha Washington. "No se trata de ningún desafío a la Administración de Bush", declaró ayer una fuente diplomática francesa, quien aseguró que todos los demás países de la UE fueron informados previamente de la carta.

Los Quince no quieren aislar a Irán, y menos ahora, con el Gobierno reformista en seria dificultad, y que debe afrontar unas elecciones legislativas el próximo marzo en posición muy débil, observan fuentes diplomáticas en Bruselas.

Cooperación comercial

La UE e Irán iniciaron en diciembre de 2002 negociaciones para la firma de un acuerdo de cooperación comercial, que incluye una serie de condicionantes políticos como son los derechos humanos, el terrorismo, el respaldo al proceso de paz en Oriente Próximo y el uso de la energía nuclear con fines sólo pacíficos. "En el capítulo comercial se han hecho progresos, pero no así en la parte política", comenta una fuente de la Comisión Europea.

La última ronda de negociaciones tuvo lugar en junio, y desde entonces están paralizadas. La UE exigió el pasado julio a Irán que permita el acceso de los inspectores del OIEA y suscriba sin más demora el TNP si quiere firmar el acuerdo con Bruselas. Un portavoz iraní dijo esta semana que su Gobierno no acepta ligar las negociaciones a la cooperación en materia nuclear. El OIEA decidió la semana pasada ampliar hasta el 31 de octubre el plazo para que Irán facilite la entrada de los expertos de la agencia. De no hacerlo, EE UU pedirá al Consejo de Seguridad que declare a Irán como un peligro para la seguridad mundial, lo que podría degenerar en un nuevo conflicto entre norteamericanos y europeos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de septiembre de 2003