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Irán rechaza el ultimátum para una inspección nuclear

Moscú apela a Teherán a responder de forma "constructiva" al plazo impuesto

Antes del 31 de octubre Irán deberá dar a conocer al Organismo Internacional de Energía Nuclear (OIEA) todos los detalles acerca de su programa nuclear para demostrar que no se dispone a construir la bomba atómica, como sospecha Estados Unidos. Pero las autoridades iraníes rechazan rotundamente el ultimátum que la Junta de Gobernadores, órgano ejecutivo del OIEA, le impuso mediante una resolución firmada sin previa votación el pasado viernes en Viena.

La delegación iraní abandonó la sala en señal de protesta contra este documento, en el que asimismo se le pide al país islámico que en el plazo de 45 días suspenda todas sus actividades de enriquecimiento de uranio y que "rapidamente y sin condiciones" firme, ratifique y ponga en marcha el Protocolo Adicional del Tratado de no Proliferación de Armas Nucleares, que permite inspecciones exhaustivas de sus instalaciones nucleares sin previo aviso.

El embajador de Irán ante el OIEA, Alí Akbar Salehi, se opuso a las exigencias de Occidente calificándolas de ilegítimas, por tratarse de una política "de dos medidas", dijo refiriéndose al arsenal atómico que según organizaciones no gubernamentales posee Israel.

Círculos diplomáticos en Viena expresaron al unísono sus temores de que este conflicto vaya de mal en peor porque Irán no da señales de ceder y el caso podría pasar al Consejo de Seguridad, de forma que el país islámico sea sancionado por incumplimiento del TNP.

Salehi amenazó con "revisar en profundidad" la colaboración de su país con el OIEA. Así, indicó que Irán podría salirse del TNP, como lo hizo Corea del Norte en febrero pasado en una maniobra sin precedentes, para ganar libertad de movimiento.

El descubrimiento, el año pasado en territorio iraní, de uranio enriquecido que podría ser apto para fabricar arsenal nuclear y de centrifugadoras que suelen usarse para experimentos en el campo armamentista -y no con fines pacíficos como declaró Irán- fueron decisivos para la desconfianza de los inspectores de la ONU. Irán replicó que los vestigios de uranio enriquecido eran restos de material contaminado antes de su importación.

Conflictos internos

Pero no todos los países miembros del OIEA comparten las nítidas sospechas expresadas por EE UU de que Teherán se niega a permitir las inspecciones que se le exige porque tiene algo que ocultar. Otras fuentes diplomáticas señalaron que las reticencias de Irán podrían ser causadas por "conflictos políticos internos entre el sector reformista y el sector más rigorosista y celoso de la soberanía", reacio a toda intervención del exterior. Los diferentes puntos de vista dentro del OIEA pusieron un freno y aplazaron la vía impulsada por EE UU, favorable a sancionar cuanto antes a Irán por incumplimiento del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. Alemania, Francia y Reino Unido fueron los países que mayor apoyo dieron al ultimátum impulsado por Washington contra Irán.También Moscú, que siempre ha manifestado su apoyo a Irán, apeló al Gobierno iraní a responder de forma "constructiva" al plazo que le ha sido impuesto. "No es un ultimátum, sino una apelación seria y respetuosa para que Irán coopere", dijo el viceministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Kisliak, a la agencia Interfax.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de septiembre de 2003