Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Hiroshima, ¿mon amour?

Es una verdadera pena constatar que en la edición de EL PAÍS del 6 de agosto, por más que revisé hasta en la sección de programas de televisión, no hay ni una sola mención (y reflexión, mucho menos) al 58º aniversario de la mayor tragedia del siglo XX: el lanzamiento en Hiroshima de la primera bomba atómica sobre civiles inocentes, mejor conocidos hoy día como "daños colaterales".

Nuestra memoria es frágil, y mucho más si los pasos de los vencedores borran el llanto de aquellos que sin hacer nada fueron exterminados para mayor gloria del Imperio. Si éste es el futuro que le aguarda a ese genocidio nuclear, ¿qué pueden esperar el recuerdo de José Couso, la tragedia de los niños en Chechenia o las víctimas de tiranuelos mediocres como Fidel Castro o Hugo Chávez?

Tal vez, cuando el futuro nos alcance, los libros de historia vengan con el imprimatur del señor Bush y la coda del Ansar de turno: ese día viviremos en un mundo feliz, donde todo "irá bien".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de agosto de 2003