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Poemas inéditos de Joan Brossa a partir de fotos de Chema Madoz

El libro 'Fotopoemario' inicia la colección Biblioteca BlowUp

Las fotografías de Chema Madoz (Madrid, 1958) provocaron los poemas de Joan Brossa (Barcelona, 1919-1998). El intercambio de imágenes y palabras quedó en proyecto por la muerte del escritor catalán, y ahora aparece en el libro Fotopoemario, que inaugura la colección Biblioteca BlowUp. "Uno de los atractivos del trabajo conjunto es que la mirada de Brossa enriquece la propia imagen fotográfica", declara Chema Madoz.

La antológica de Joan Brossa en el Museo Nacional Reina Sofía en 1992 y la posterior de Chema Madoz en el mismo lugar en 1996 provocaron el conocimiento y la cita de dos artistas que trabajaban con objetos y palabras. En el prólogo del libro Fotopoemario, Gloria Bordons, de la Fundación Brossa, de Barcelona, explica ese "doble itinerario lírico de correspondencias". "Se trata de una misma búsqueda del efecto poético, de un mismo tipo de comunicación, de la expresión de un mismo concepto sobre la vida y la cotidianidad".

Bordons, antóloga de Brossa, añade que los dos artistas utilizan objetos semejantes, como sombreros, cartas, antifaces, utensilios en desuso, "cosas que hablan en sí mismas por el recuerdo que despiertan en el espectador, objetos que, como en una ocasión dijo Chillida a propósito de Brossa, tienen memoria".

Chema Madoz señala que el proyecto se limitó a12 poemas y 12 fotos, que envió a Brossa, para invertir el proceso habitual de las ilustraciones a partir de los poemas escritos. El poeta enviaba sus textos al fotógrafo de tarde en tarde, en la última etapa del escritor. El material se quedó depositado en la Fundación Brossa, y su viuda, Pepa Llopis, ha permitido su publicación.

Las fotografías de Chema Madoz se suelen vincular a los dadaístas y a la poesía visual de Brossa. "Es un territorio al que llego de una manera un tanto particular. Cuando empiezo a relacionar la imagen a través de la fotografía, no había una extensa cultura visual. Sólo más tarde descubro que trabajos de surrealistas y de Brossa giran en torno al objeto, y lo vivo como un descubrimiento, no parto de un conocimiento previo. Con Brossa hay una relación espiritual, con cosas que nos separan y nos unen, en la forma de concebir el trabajo y en la forma de resolver los problemas. Cuando Brossa expone en el Reina Sofía, ya había realizado algunas imágenes que me sorprendieron después de conocer sus piezas", declara el fotógrafo.

Fotopoemario inaugura la Biblioteca BlowUp, de La Fábrica Editorial (www.lafabricaeditorial.com), en el apartado de poesía. Madoz y la editorial han planteado el formato de los 12 poemas originales (hay traducción al español e inglés) con las fotos pegadas en las páginas, "con un carácter artesanal, como algunos libros ilustrados de los años cincuenta", dice Madoz.

Como primeros títulos de la Biblioteca BlowUp figuran también En defensa de las

mujeres, de HL Mencken; Garganta

profunda, de Linda Lovelace, y Bajo

tierra, de Henri Frédéric Blanc, en ensayo, memorias y ficción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de junio de 2003