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Un trozo de cuerpo que dura cinco centenarios

El profesor de Medicina Legal de la Universidad de Granada José Antonio Lorente es consciente de que las posibilidades de identificar los restos de Colón "son limitadas", pero precisamente por ello va a emplearse a fondo con todas las técnicas del análisis forense de última generación. Su mejor baza, sin embargo, es un tipo especial de ADN llamado mitocondrial.

A efectos de identificación, el material genético puede clasificarse en tres tipos:

1. ADN nuclear, que constituye la inmensa mayoría del genoma humano, y está contenido dentro del núcleo de cada célula del cuerpo. Se hereda a partes iguales del padre y de la madre.

Si los restos de Colón, su hermano Diego y su hijo Hernando contuvieran ADN nuclear en buen estado, la identificación sería fiable: Colón debe compartir la mitad de los genes con su hermano, y también la mitad (aunque no la misma mitad) con su hijo. Lo que ocurre es que este tipo de ADN rara vez sobrevive tanto tiempo en buen estado.

2. Cromosoma Y. Es una parte del ADN nuclear, y su capacidad de conservación es igual de mediocre. Pero si quedara algo en los restos, sería una prueba muy valiosa en este caso, ya que el cromosoma Y se transmite sólo desde el padre (no desde la madre) a los hijos varones, y sin mezclas. Por tanto, si los restos de Colón son de verdad de Colón, su cromosoma Y deberá ser idéntico al de su hermano y al de su hijo.

3. ADN mitocondrial. Tiene la enorme ventaja de que, por cada copia del ADN nuclear, hay entre 1.000 y 10.000 copias de ADN mitocondrial, y por tanto es muchísimo más probable recuperarlo en buen estado de unos restos antiguos. Por poner un ejemplo, se ha podido analizar en los huesos fosilizados de neandertales que vivieron hace 40.000 años.

Por lo demás, el ADN mitocondrial viene a ser el reverso sexual del cromosoma Y: sólo las madres lo transmiten a los hijos (e hijas). El hijo de Colón no sirve en este caso, ya que no heredó el ADN mitocondrial de Colón, sino de su madre. Pero el hermano sí sirve: tanto él como Colón heredaron el ADN mitocondrial de la misma madre, y debe ser idéntico en los dos. "La comparación del ADN mitocondrial entre los supuestos restos de Colón y los de su hermano Diego, que son bastante fiables para los historiadores, es nuestra mejor opción", afirma Lorente.

Lorente dirige una colaboración internacional con científicos de las universidades de Santiago de Compostela, Barcelona y Roma, el Instituto Max Planck de Antropología, en Leipzig, y el director de Investigación Biológica del FBI, Bruce Budowle. Sea cual sea la conclusión, poca gente podrá ponerla en duda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de junio de 2003