Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EDUCACIÓN

Alumnos de ESO y bachillerato presentan sus proyectos tecnológicos en la Universidad

La Escuela Universitaria Politécnica de Mataró ha cambiado de alumnos. Durante tres días, por las aulas de la tercera planta se ha visto a chavales de ESO y Bachillerato. No están de visita: presentan sus trabajos tecnológicos al resto de visitantes, padres y alumnos de otros colegios. A cambio, la Universidad les organiza talleres de, por ejemplo, fibra óptica.

A Alberto Fernández no le gusta el gimnasio que han diseñado para su instituto. Como trabajo final de segundo de bachillerato ha ideado una alternativa: la instalación de agua caliente y calefacción de su gimnasio funciona con energía solar térmica; en el proyecto real, con electricidad.

La tercera edición de Mercatec, un encuentro que fomenta el intercambio de experiencias educativas en El Maresme, Bages y Lleida (Catalunya), se celebró la semana pasada.

MÁS INFORMACIÓN

"Son los alumnos de 12 a 18 años los que presentan los trabajos desarrollados durante el curso en la asignatura de tecnología. Construyen un proyecto partiendo de una necesidad, la que toda tecnología debe satisfacer. Esto incluye la detección del problema, búsqueda de información y de la mejor solución, redactar el proyecto, construirlo y presentar la memoria técnica", explica Jaume Arcos, de 33 años, profesor de Tecnología del IES Puig i Cadafalch y miembro del comité Mercatec de Mataró.

En primero de ESO trabajan la tecnología textil y alimentaria. Los alumnos del IES El Pilar han diseñado cometas.

En segundo de ESO toca la electricidad. Oriol Vendrell y Lorenzo Raventós, de 15 y 16 años respectivamente, han simulado la instalación eléctrica de una cocina y un lavabo. Y a David Navarro e Isidre Rodríguez les ha dado por crear un telégrafo. "Es muy simple: se trata de un circuito con dos interruptores cruzados".

En tercero de ESO el tema se centra alrededor de la vivienda. Darío Pozo y Raúl Paniagua, ambos de 14 años, han construido a escala la maqueta de una casa tradicional con piscina. "Lo más difícil es construir los muebles y pintar los marcos de las puertas porque son muy pequeños".

En Bachillerato, la cosa se complica: se tocan todas las áreas vistas hasta la fecha y del proyecto de investigación depende la obtención del título de bachiller. Así, por la escuela universitaria se vieron coches que funcionan con energía solar y creados con materiales reciclados; la maqueta de un invernadero con el sistema de riego y apertura de puertas automatizadas; programas para diseñar videojuegos y un sistema automático de transporte de piezas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de abril de 2003